La Ordenanza General de la Armada regula el funcionamiento y la organización de la Armada de México, estableciendo normas y procedimientos que deben seguir sus integrantes en el cumplimiento de sus funciones. Esta ley aplica a todos los miembros de la Armada, incluyendo personal de mando, de tropa y administrativo, así como a las dependencias relacionadas. Los temas principales que cubre incluyen la disciplina militar, la jerarquía, los derechos y obligaciones del personal naval, y las disposiciones generales para el ejercicio de sus actividades. Su importancia radica en que proporciona un marco normativo claro y estructurado que facilita el trabajo de abogados y contadores en cuestiones relacionadas con el derecho militar, así como para los ciudadanos al entender el funcionamiento de una de las instituciones más relevantes en la defensa y seguridad nacional.
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La Armada Nacional depende del Presidente de la República y tiene como objetivo principal la defensa de la independencia y la integridad de la Nación. Además, colabora en el mantenimiento del orden constitucional y la paz interna.
La Armada Nacional incluye fuerzas permanentes y auxiliares, regidas por esta Ordenanza y la del Ejército en lo aplicable. Esto asegura una cohesión en la estructura militar del país.
La Armada Nacional permanente se caracteriza por la estabilidad en el servicio y una carrera profesional definida. Los miembros aspiran a un empleo mayor dentro de su respectivo Cuerpo.
Los Oficiales de la Armada solo pueden ser destituidos por un tribunal competente o por razones específicas establecidas por la ley. Esto protege la estabilidad laboral dentro de la institución.
El personal de marina o tripulaciones de barcos no pertenecientes a la Armada que colaboren con ella se consideran fuerzas auxiliares y están sujetos a esta Ordenanza.
El personal de la Armada se clasifica en Cuerpo de Guerra, Cuerpos Técnicos y Cuerpos y Servicios Especiales, lo que permite una organización clara y eficiente.
El Cuerpo de Guerra de la Armada se compone de la Plana Mayor, Jefes y Oficiales, así como de Clases y Marinería, formando el núcleo operativo de la institución.
Los Cuerpos Técnicos de la Armada incluyen a maquinistas navales, ingenieros de artillería naval y navales, asegurando la especialización en áreas críticas para la operación naval.
Los Cuerpos y Servicios Especiales abarcan diversas áreas, incluyendo infantería de marina, artillería de marina y servicios de sanidad, lo que diversifica las capacidades de la Armada.
La Plana Mayor de la Armada está compuesta por contraalmirantes y comodoros, quienes desempeñan funciones de liderazgo y toma de decisiones estratégicas.
Los Oficiales Generales son parte de la milicia permanente y provienen del Cuerpo de Guerra, asegurando un liderazgo experimentado en la Armada.
Los Oficiales Generales sin comisión en tiempo de paz pueden residir donde deseen, con la autorización de la Secretaría de Guerra y Marina, lo que les otorga cierta flexibilidad.
La clasificación jerárquica en el Cuerpo de Guerra incluye diversos rangos desde marinería hasta oficiales generales, estableciendo un orden claro en la estructura militar.
La clasificación jerárquica en el Cuerpo de Maquinistas establece rangos desde fogoneros hasta maquinistas mayores, reflejando la importancia de la especialización técnica.
La clasificación jerárquica en el Cuerpo de Ingenieros de Artillería incluye desde ingenieros de artillería hasta subinspectores, asegurando un liderazgo técnico en la Armada.
Este articulo detalla la clasificacion jerarquica en el Cuerpo de Ingenieros Navales y sus equivalencias con el de Guerra. Incluye las posiciones desde obreros hasta ingenieros jefes.
El articulo establece que la organizacion del personal de Jefes, Oficiales, Clases y Tropa de los Cuerpos de Infantería, Artillería y Torpedistas será determinada por la ley. Esto implica una estructura flexible sujeta a cambios legales.
Este articulo menciona que el personal y organizacion de las Comandancias Generales de los Departamentos Marítimos serán designados por la ley. Esto establece un marco para la operatividad de estas entidades.
El articulo establece que para el servicio de los Arsenales Navales, Diques y Varaderos, habrá un personal con una organizacion determinada por la ley y sus reglamentos. Esto asegura una estructura adecuada para el funcionamiento.
Las Escuelas Militares de Marina tendrán el personal y organización que la ley y sus reglamentos designen. Esto permite una adaptabilidad en la formación del personal naval.
Este articulo detalla la clasificacion jerarquica en el Servicio de Administracion Naval y sus equivalencias con el Cuerpo de Guerra. Incluye posiciones desde guardaalmacén hasta contador general.
El articulo describe la clasificacion jerarquica en el Servicio de Sanidad Naval y sus equivalencias con el Cuerpo de Guerra, abarcando desde enfermeros hasta médicos subinspectores.
Este articulo establece la clasificacion jerarquica de la servidumbre y sus equivalencias con la marinería, desde criados hasta despenseros. Esto regula la estructura de apoyo en la Armada.
El articulo lista los empleos de la Armada Nacional y sus equivalentes en el Ejército, estableciendo un marco de comparativa entre ambas instituciones. Esto es fundamental para la administracion de personal.
Este articulo describe las insignias que distinguen las diversas jerarquías en los Cuerpos y Servicios de la Armada, desde contraalmirantes hasta aspirantes. Esto regula la representación visual del rango.
Los Oficiales Generales usarán charreteras y banda solo con uniformes de gala y ceremonia, mientras que Jefes y Oficiales las usarán únicamente con sus uniformes. Esto regula el protocolo de vestimenta.
Todos los individuos de los distintos Cuerpos y Servicios de la Armada deben usar los distintivos que les señalen sus reglamentos. Esto asegura la correcta identificación del personal.
Se definen como asimilados a los empleados del Departamento de Marina y otros servicios que, aunque no pertenecen a los Cuerpos de Guerra, disfrutan de ciertas consideraciones. Esto establece un marco para su tratamiento administrativo.
Los asimilados ejercerán el mando que esta Ordenanza les conceda, estando sujetos a las mismas normas de subordinación y disciplina. Esto regula su posición dentro de la estructura.
Este articulo designa las equivalencias de los empleados del Departamento de Marina y otros servicios, estableciendo un marco comparativo con los Cuerpos de Guerra. Esto es esencial para la gestión de personal.
El sistema de reclutamiento para el servicio de la Armada se basa en el enganche voluntario por un periodo determinado. Este proceso estará vigente hasta que el Congreso de la Unión expida la ley correspondiente.
Se establecen las condiciones indispensables para la admisión de grumetes y aprendices de fogonero, incluyendo requisitos de edad, nacionalidad y salud. Estos criterios son esenciales para asegurar la idoneidad de los candidatos.
Para la admisión de marineros de primera y segunda clase, se exigen condiciones similares a las de los grumetes, con modificaciones en la edad y el periodo de enganche. Esto refleja la flexibilidad en el proceso de reclutamiento.
Los requisitos para el ingreso de cabos de mar y oficiales de mar incluyen condiciones de edad y enganche específicas. Este artículo asegura que solo los candidatos más capacitados ingresen a estos rangos.
Los enganches desde marinero hasta oficial de mar requieren una comprobación de idoneidad conforme a la ley y reglamentos. Este proceso es vital para garantizar la calidad del personal en la Armada.
El personal que complete su periodo de enganche pasará a la Reserva por dos años, lo que permite mantener una reserva de personal capacitado. Esto es crucial para la operatividad de la Armada.
Antes de firmar su contrato, a los nuevos integrantes de la Armada se les leerán las Leyes Penales, enfatizando la importancia de cumplir con sus deberes. Esto busca fomentar un sentido de responsabilidad.
Los miembros de la Armada que cumplan con sus contratos y el tiempo en reserva quedarán exentos del servicio militar, salvo en caso de guerra. Esto proporciona un incentivo para el cumplimiento de sus obligaciones.
Las clases y marinería pueden reengancharse al finalizar sus periodos de servicio, lo que les permite continuar sirviendo a la nación. Este proceso incluye incentivos económicos.
La aprehensión de desertores se regirá por las disposiciones de la Ordenanza General del Ejército, asegurando un proceso uniforme. Esto es crucial para mantener la disciplina en la Armada.
En el extranjero, la aprehensión de desertores se solicitará a las autoridades locales a través de agentes diplomáticos. Esto resalta la importancia de la colaboración internacional.
El alta en la Corporación de Sueltos de la Armada se regirá por las disposiciones de la Ordenanza General del Ejército, asegurando un proceso claro para aquellos procesados. Esto es importante para la reintegración.
El tiempo de servicio se contabiliza desde el ingreso hasta la separación, incluyendo posibles bonificaciones por campañas. Esto es fundamental para el reconocimiento de la antigüedad.
La antigüedad se contabiliza de diferentes maneras según el rango y la situación del personal. Este artículo establece un marco claro para el reconocimiento de la experiencia acumulada.
Los miembros que soliciten pasar de un Cuerpo a otro conservarán la antigüedad de su nuevo empleo. Esto facilita la movilidad y el desarrollo profesional dentro de la Armada.
Este artículo establece el criterio para determinar la antigüedad de los individuos de la Armada con patentes de igual fecha. Se considera el tiempo de servicio en el empleo anterior, el tiempo total en la Armada y la edad como factores decisivos.
Los individuos de la Armada acumularán tiempo de servicio para el retiro, incluyendo tiempo de campaña y prisioneros. Este tiempo debe ser comprobado ante la Secretaría de Guerra y Marina.
Los retirados que regresen al servicio no recibirán abono por el tiempo de retiro, y su antigüedad se ajustará si no han pasado dos años desde su separación. Después de este periodo, se les expide nueva patente.
Los individuos que obtengan permiso para empleos ajenos a la Armada no acumularán tiempo de servicio durante la licencia, lo que afectará su antigüedad y derechos a ascensos.
Los miembros de la Armada que ocupen cargos de elección popular a nivel federal acumularán tiempo de servicio, mientras que aquellos en estados no tendrán este beneficio y deberán solicitar permiso para aceptar dichos cargos.
No se abonará el tiempo de licencias temporales que excedan seis meses en un periodo de diez años para el cálculo del retiro. Las licencias absolutas tampoco se contabilizan.
El tiempo de suspensión de empleo por castigo no se contabiliza para el cálculo de antigüedad en la Armada. Esto afecta directamente los derechos de los individuos en cuanto a ascensos y beneficios.
El tiempo de licencia por enfermedad no se deducirá de los servicios, a menos que la enfermedad sea resultado del alcoholismo, en cuyo caso sí se descontará.
El tiempo de un proceso judicial no se descontará si resulta en sentencia absolutoria, pero sí se deducirá si se basa en la prescripción de la acción penal.
El tiempo de servicios será completo para quienes estén en servicio activo, mientras que aquellos en depósito solo contarán con dos tercios de su tiempo.
Los servicios del personal de la Armada se clasificarán en mar, bahía y tierra, lo que influye en la concesión de ascensos y recompensas.
El tiempo de servicios se contabiliza desde el embarque hasta el desembarque, descontando licencias. Esto aplica a servicios en mar, bahía y tierra.
Los servicios de bahía se computan como dos tercios de los de mar y los de tierra como la mitad, afectando las oportunidades de ascenso y recompensas.
El tiempo de mando debe ser efectivo y no puede ser sustituido por otros servicios, lo que resalta la importancia de cumplir con este requisito.
Las hojas de servicios se formarán por el Departamento de Marina y los detalles de los buques, siendo necesarias para la ratificación y firma de los interesados.
Los interesados que no estén conformes con sus hojas de servicios pueden firmar con salvedad para justificar servicios no anotados. Esta justificación debe hacerse mediante un certificado expedido por un superior o por dos oficiales.
Si los interesados no firman la salvedad al firmar sus hojas de servicios, se entenderá que están conformes y no podrán solicitar modificaciones hasta el siguiente año. Esto resalta la importancia de revisar cuidadosamente los documentos antes de firmar.
Solo los Oficiales Generales y retirados pueden obtener copias de sus hojas de servicios, aunque otros pueden solicitarlas si la Secretaría lo considera necesario para comprobar derechos. Esto establece un control sobre la información disponible.
Los Oficiales Generales pueden certificar los servicios de otros oficiales de su mismo empleo o inferiores, siempre que tengan conocimiento personal de los hechos. Esto facilita la validación de servicios en la Armada.
Los Jefes y Oficiales solo pueden expedir certificados con permiso de la autoridad correspondiente. Este procedimiento asegura que la certificación sea controlada y autorizada.
Al cambiar de destino, el Jefe debe remitir la hoja de servicios del Oficial al nuevo Jefe, quien continuará anotando los datos relevantes. Esto asegura la continuidad en el registro de servicios.
El Departamento de Marina formará la hoja de servicios de un Oficial que cause alta en un buque o dependencia, asegurando que su historial se mantenga actualizado. Esto es clave para el reconocimiento de servicios previos.
Se debe anotar claramente los períodos de carenas de los buques en las hojas de servicios para facilitar el cómputo de servicios de bahía. Esto es esencial para el reconocimiento de tiempo de servicio.
No se anotarán en las hojas de servicios los arrestos menores de ocho días, lo que puede influir en la evaluación del historial de un Oficial. Esto ayuda a mantener un registro más limpio.
La Secretaría de Guerra y Marina comunicará los méritos especiales a los buques y dependencias durante o al finalizar una campaña. Esto asegura que los méritos sean reconocidos adecuadamente.
El retiro es la situación en la que los individuos de la Armada pasan a gozar de una pensión vitalicia sin prestar servicios, tras cumplir los requisitos de ley. Esto es fundamental para la planificación de carrera.
El retiro puede ser voluntario o forzoso, dependiendo de las circunstancias del interesado. Esto establece un marco para la toma de decisiones sobre la carrera de los oficiales.
El retiro forzoso puede ocurrir por edad, inutilización en actos del servicio o enfermedad, lo que afecta la continuidad del servicio de los oficiales. Es importante conocer estas causas para la planificación personal.
Se establecen edades específicas para el retiro forzoso según el rango de los oficiales, lo que proporciona un marco claro para la transición a la jubilación. Esto es esencial para la gestión de carrera.
Las pensiones vitalicias para quienes se retiran forzosamente por edad se basan en las mismas condiciones que el retiro voluntario, con algunas excepciones. Esto es clave para entender los beneficios financieros tras el retiro.
El Presidente de la Republica puede autorizar a Oficiales Generales y similares a continuar en servicio tras cumplir la edad de retiro forzoso. También puede llamar a aquellos en retiro si su aptitud lo permite.
Los oficiales inutilizados en acción de guerra recibirán una pensión equivalente a su salario completo, con condiciones especiales para aquellos con más de 35 años de servicio. Los Contraalmirantes recibirán un 25% adicional.
Los inutilizados por actos del servicio recibirán pensiones que varían según sus años de servicio. Aquellos con menos de 20 años recibirán el 30% de su salario, mientras que los que superen los 20 años tendrán pensiones más favorables.
Los empleados del Departamento de Marina y otras oficinas de la Armada tienen derecho a pensión de retiro, calculada según el empleo que desempeñen por asimilación.
El retiro forzoso por enfermedad se aplica a quienes hayan servido el tiempo requerido y se encuentren incapacitados. Las pensiones se alinean con las condiciones de retiro por edad.
La inutilización en acción de guerra debe ser comprobada mediante un parte del Jefe superior y un certificado médico. Este proceso asegura la validez de las reclamaciones de pensión.
La inutilización por enfermedad se valida mediante un certificado del Director del hospital o un parte del Jefe de la Corporación, asegurando que los derechos a pensión sean justificados.
Las patentes de retiro expedidas por la Secretaría de Guerra y Marina indicarán la cantidad que el individuo deberá percibir, garantizando claridad en los beneficios.
Las Clases y Marinería que se inutilicen en acción de guerra pueden solicitar pertenecer al Cuerpo Nacional de Inválidos, lo que les otorga beneficios adicionales.
Los retirados que regresen al servicio y permanezcan por cinco años tendrán derecho a un aumento en su pensión al retirarse nuevamente, con condiciones específicas sobre el tiempo de servicio.
Los retirados tienen derecho a usar uniforme, recibir respeto y cambiar de residencia, manteniendo su sujeción a la disciplina militar.
Los retirados que desempeñen empleos no militares pueden percibir su pensión y el sueldo correspondiente a su nuevo empleo, lo que les brinda mayor flexibilidad financiera.
Los retirados conservarán su pensión mientras vivan, salvo en casos de traición a la Patria o cambio de nacionalidad, garantizando seguridad económica.
Las Clases y Marinería que obtengan patente de retiro llevarán consigo un vestuario especial designado por el reglamento, lo que les otorga un estatus distintivo.
Salvo en caso de guerra, no se puede exigir a los retirados regresar al servicio sin su consentimiento, protegiendo sus derechos.
Este artículo establece los derechos a pensión para las viudas, hijos y padres ancianos de los miembros de la Armada que mueran en acción de guerra o en actos del servicio. Las pensiones varían según la causa de la muerte y requieren la declaración de la Secretaría de Guerra y Marina en ciertos casos.
Los deudos de médicos y personal en contacto con enfermos contagiosos tienen derecho a pensión si fallecen por enfermedades contraídas en el cumplimiento de su deber. Este derecho está sujeto a justificación ante la Secretaría de Guerra y Marina.
Este artículo detalla cómo se debe justificar el parentesco para acceder a las pensiones mencionadas en artículos anteriores. Se requiere documentación del Registro Civil y, en ciertos casos, información judicial.
Las patentes de los agraciados especificarán la cantidad que deben percibir. En caso de fallecimiento o cambio de estado de un beneficiario, su derecho no se transferirá a los coherederos.
Se restablece la Condecoración de Constancia para premiar la dedicación en el servicio de la Armada, creada originalmente en 1891. Esta condecoración es un reconocimiento a la lealtad y el compromiso.
Se abonará a los miembros de la Armada el tiempo de servicio desde el 6 de mayo de 1903 hasta la promulgación de la Ordenanza, conforme a las disposiciones aplicables.
La Condecoración de primera clase consiste en una Cruz y una Placa, con detalles específicos sobre su diseño y simbolismo. Se otorga por 30 años de servicio activo.
La Condecoración de primera clase se concede a Oficiales Generales, Jefes y Oficiales de la Armada que hayan servido 30 años en servicio activo. Este reconocimiento es un símbolo de dedicación.
Los asimilados que cumplan con los requisitos de servicio activo también podrán recibir la Condecoración de primera clase, aunque con algunas diferencias en su otorgamiento.
Este artículo define lo que se considera como interrupción del servicio, lo que puede afectar la elegibilidad para condecoraciones. Incluye retiros y licencias prolongadas.
La Condecoración de segunda clase se otorga por 25 años de servicio activo y tiene características específicas en su diseño y uso. Es un reconocimiento importante para los oficiales.
La Condecoración de tercera clase se concede por 20 años de servicio activo y tiene un diseño específico. Este reconocimiento es un incentivo para la lealtad en la Armada.
Los asimilados en servicio activo que cumplan con los requisitos pueden obtener condecoraciones, aunque con diferencias en su presentación. Esto amplía el reconocimiento en la Armada.
A las Clases y Marinería que cumplan con los requisitos se les otorgará un galón de Constancia por cada cinco años de servicio. Este distintivo es un símbolo de buena conducta y dedicación.
Los individuos de marinería con 25 años de servicio y distintivos de Constancia podrán obtener una condecoración similar a la de tercera clase para oficiales, pero con diferencias en el material.
Este articulo establece las gratificaciones anuales que recibiran los Cabos de mar y Contramaestres en funcion de sus anos de servicio. Las gratificaciones varian desde $45.00 hasta $180.00 dependiendo del distintivo obtenido.
Los segundos Contramaestres que asciendan a Primer Contramaestre continuarán recibiendo gratificaciones anuales, que aumentan con el tiempo. Al cumplir cinco años, la gratificación se incrementa a $400.00 anuales.
Los nuevos Primer Contramaestres recibirán una gratificación anual de content: `00.00 tras cinco años de servicio, que se incrementará a $300.00. Este artículo establece un incentivo para la permanencia en el empleo.
Los Primeros Condestables y Primeros Maestres de Armas recibirán las mismas gratificaciones que los Primeros Contramaestres. Esto asegura igualdad en el reconocimiento de años de servicio.
Para acceder a las gratificaciones, los interesados deben haber tenido buena conducta civil y militar, así como no haber tenido interrupciones en sus servicios. Esto establece un estándar de conducta.
Los distintivos dejarán de usarse al ascender a Oficiales o al obtener la Cruz de Constancia. Las gratificaciones se ajustarán en consecuencia, lo que afecta la percepción de los beneficios.
Para obtener gratificaciones, es indispensable no haber sufrido condena por un Tribunal competente. Esto establece un criterio claro para la elegibilidad de los beneficios.
Los individuos que obtengan condecoraciones perderán su derecho a usarlas si son condenados por un delito infamante. Esto implica un riesgo significativo para la reputación del personal.
No se dispensará la interrupción de tiempo para la adquisición de condecoraciones y distintivos, sin importar el motivo. Esto establece un criterio estricto para la elegibilidad.
Los diplomas para condecoraciones y distintivos serán expedidos por la Secretaría de Guerra y Marina, y su imposición será realizada por la autoridad correspondiente. Esto formaliza el proceso de reconocimiento.
Los salvamentos realizados bajo ciertas condiciones serán premiados con la Medalla de Salvamento, que puede ser de oro o plata. Esto incentiva el valor y la acción en situaciones críticas.
Los Jefes y Oficiales que presten auxilio en situaciones de riesgo recibirán la Medalla de oro de salvamento. Esto reconoce el valor en el cumplimiento del deber.
Los Jefes y Oficiales que actúen bajo órdenes para prestar auxilio recibirán la Medalla de plata de salvamento. Esto establece un reconocimiento para aquellos que actúan en cumplimiento de órdenes.
Las acciones distinguidas de los individuos de la Armada serán premiadas con la condecoración del Mérito Naval, que tiene diferentes clases. Esto fomenta la excelencia en el servicio.
Los diplomas para las condecoraciones de Salvamento y Mérito Naval serán expedidos por la Secretaría del ramo, detallando el hecho que fundamenta la recompensa. Esto formaliza el reconocimiento de los logros.
Este artículo detalla las acciones que se consideran distinguidas para los Jefes, Oficiales y gente de mar en la Armada. Incluye ejemplos de acciones valoradas en combate y su impacto en la moral y efectividad de las operaciones navales.
Se especifican las acciones distinguidas que pueden ejecutar los Oficiales Generales con mando de Escuadra o División, ampliando las definiciones del artículo anterior. Este artículo resalta la importancia de la estrategia y el liderazgo en situaciones críticas.
Este artículo describe las acciones distinguidas que pueden ser reconocidas en el Jefe de División subordinado durante el combate. Se enfatiza la capacidad de restablecer combates perdidos y la importancia de la sorpresa táctica.
Se establece cómo se debe entender la pérdida de fuerza en las acciones distinguidas, especificando que se refiere a muertos y heridos. Este artículo es fundamental para la evaluación de las acciones en combate.
Se contempla que acciones no especificadas en el título pueden ser consideradas como distinguidas si tienen igual o mayor mérito, a juicio del Ejecutivo de la Unión. Esto permite flexibilidad en el reconocimiento de méritos.
Se establece que si un hecho excede lo previsto en la ley, se podrán conceder mayores recompensas mediante otra ley especial. Este artículo abre la puerta a reconocimientos excepcionales.
Las condecoraciones del Mérito Naval pueden ser concedidas sin un orden específico, lo que permite flexibilidad en su otorgamiento. Este artículo es importante para la motivación del personal naval.
Se premiará con ascenso a aquellos que hayan sido condecorados y se distingan nuevamente. Este artículo refuerza la importancia de la continuidad en el desempeño sobresaliente.
Se establece el procedimiento para que cualquier oficial presente una propuesta para la condecoración de acciones distinguidas. Este artículo es fundamental para el reconocimiento formal de méritos.
Se concederán cruces a autores de inventos o trabajos de mérito en la Armada, aunque no sean de guerra. Este artículo fomenta la innovación en el ámbito naval.
Se reconoce que un individuo puede recibir condecoraciones por acciones de peligro y por estudios o inventos útiles para la Armada. Este artículo destaca la dualidad del mérito.
Para que un individuo sea propuesto para recompensa por acción distinguida en campaña, debe ser mencionado en el parte detallado del hecho. Este artículo es clave para el proceso de reconocimiento.
Se debe acompañar la propuesta para recompensa colectiva con el parte detallado de la acción que la amerite, asegurando un proceso transparente. Este artículo es importante para la rendición de cuentas.
Los servicios distinguidos en la Armada se premiarán conforme a los Decretos especiales expedidos por el Congreso de la Unión. Este artículo establece el marco legal para el reconocimiento de méritos.
Los Contraalmirantes de la Armada están sujetos a las mismas prescripciones que los Generales de División en cuanto a condecoraciones. Este artículo asegura la equidad en el reconocimiento.
La concesion de premios por acciones distinguidas depende de la comprobacion justificada de los hechos por parte del Comandante en Jefe. Solo el Gobierno puede calificar los meritos para la concesion de la Cruz pensionada.
Las condecoraciones mencionadas en los Títulos VIII y IX serán construidas a expensas del Erario Nacional. Se impondrán siguiendo los requisitos establecidos por la ley.
Las condecoraciones se usarán en el uniforme de gala de acuerdo a un orden cronológico específico. Las placas deben colocarse en la parte izquierda, siguiendo las instrucciones detalladas.
Los Oficiales Generales y Jefes no podrán usar condecoraciones en el medio uniforme de paño, solo una cinta o cordón. Esto establece un estándar para la presentación personal.
Se prohíbe a los individuos de la Armada portar condecoraciones en traje civil, salvo excepciones. Las condecoraciones deben ser de menor tamaño en caso de usarse.
Los individuos de la Armada que obtengan un diploma de condecoración deben presentarse en el lugar indicado, vistiendo uniforme de gala. Esto asegura la formalidad del evento.
La ceremonia de investidura de condecoraciones se llevará a cabo conforme a los preceptos de la Ordenanza General del Ejército. Esto asegura un procedimiento estandarizado.
Todo individuo que ingrese al servicio de la Armada debe ser filiado y contratado, con la lectura de las Leyes Penales antes de firmar el contrato. Esto garantiza la comprensión de sus obligaciones.
Al embarcarse o quedar en servicio, se entregará una libreta que documentará el destino y otros datos relevantes del individuo. Esto es esencial para el seguimiento administrativo.
El Oficial de la Brigada debe hacer la papeleta de extracción de vestuario al nuevo miembro, quien también recibirá instrucciones sobre su deber y obligaciones. Esto asegura una correcta integración.
Los nuevos miembros recibirán la ración de armada y vestuario según su contrato, debiendo cumplir con las condiciones establecidas. Esto es parte de su formación y obligaciones.
Los nuevos miembros deben obedecer y respetar a todos los Jefes y Oficiales, así como a aquellos que manden en diferentes servicios. Esto establece un marco de respeto y disciplina.
Los nuevos miembros deben conocer los nombres de los mandos de su buque y estar informados sobre las Leyes Penales. Esto es crucial para evitar faltas y sanciones.
Los nuevos miembros deben saludar a todos los Generales, Jefes y Oficiales que encuentren, incluyendo a los de la Marina Militar de naciones extranjeras. Esto fomenta el respeto y la cortesía.
No se permite a los individuos disponer de las prendas de su vestuario. El extravio conlleva sanciones, incluyendo arresto y descuento de haber.
Los marineros deben portar únicamente prendas de uniforme, conforme a lo establecido en el Reglamento. Esta norma asegura la uniformidad y disciplina dentro de la institución.
Los marineros deben presentarse aseados y con sus armas en buen estado durante las revistas. Este artículo enfatiza la importancia de la preparación y el cuidado personal en el servicio.
Los marineros son responsables del cuidado y conservación de su vestuario, equipo y armas. Este artículo destaca la importancia de la responsabilidad individual en el mantenimiento del material.
Es esencial que los marineros conozcan a fondo sus armas, incluyendo su armado y desarmado. Este conocimiento es vital para la seguridad y eficacia en el servicio.
El esmero en el cuidado del vestuario y objetos a cargo del marinero influye en su reputación y evita descuentos por reposición. La presentación personal es clave en la Armada.
La confianza en la disciplina es fundamental para el éxito en el servicio. Los marineros deben estar atentos y obedientes a las órdenes para garantizar la victoria.
Los marineros no deben separarse en formación sin autorización, manteniendo el silencio y el respeto hacia sus superiores. Esto refuerza la disciplina y el orden.
Los marineros no deben disparar ni cargar sus armas sin orden superior, salvo excepciones para centinelas. Esta norma asegura el control y la seguridad en el uso de armamento.
El mal manejo de cartuchos durante ejercicios será severamente castigado. Este artículo subraya la importancia de la responsabilidad en el manejo de municiones.
Se prohíben las conversaciones que demuestren desagrado o tibieza en el servicio, bajo severo castigo. La actitud positiva es esencial para el ascenso en la Armada.
Los marineros deben canalizar sus solicitudes a través de sus superiores, salvo en casos excepcionales. Esto asegura un flujo adecuado de comunicación dentro de la Armada.
Todo marinero debe observar obediencia ciega y pronta a su superior inmediato, asegurando el cumplimiento de las órdenes y la efectividad en el servicio.
Los marineros deben destacarse por su valor, actividad y cooperación, contribuyendo a la armonía en el servicio. La Armada busca garantizar los intereses de la Nación.
Los marineros deben estar atentos a las órdenes de contramaestres o cabos para realizar diversas faenas. Esta norma asegura la eficiencia en las operaciones.
Durante las maniobras, los marineros deben ejecutar su parte con cuidado para evitar poner en peligro el éxito de la operación. La seguridad es primordial en estas actividades.
Los marineros deben guardar silencio y obedecer al Patrón de la embarcación durante las maniobras. Cualquier incumplimiento puede acarrear responsabilidades en caso de averías.
Todo marinero debe cuidar los enseres del buque y asumir costos por los objetos que extravíe o dañe. La destrucción intencionada de propiedad nacional se castiga severamente.
Los marineros deben acudir rápidamente y en silencio a su puesto al oír el toque de zafarrancho. La prontitud es esencial para la seguridad del buque.
Los marineros deben informar a sus superiores sobre accidentes y cualquier conversación sobre sublevación o deserción. La omisión puede resultar en castigos severos.
La marinería tiene restricciones sobre el consumo de tabaco, permitiéndolo solo en horarios y lugares específicos. Esto busca mantener la disciplina y el orden.
En los alojamientos de marinería, un Cabo y un Marinero ayudante son responsables de mantener el orden y limpieza. Cualquier falta de obediencia debe ser reportada a un superior.
Los marineros deben ser puntuales al regresar de su tiempo libre y mantener una conducta digna en público. Esto es esencial para la imagen de la Armada.
Los marineros tienen derecho a salir de los buques en horarios reglamentarios, salvo en casos de acuartelamiento. Esto promueve el bienestar del personal.
Los marineros no pueden ser detenidos por más de un mes por la misma falta. Durante la detención, se les asignan tareas ordinarias para mantener su salud.
Un marinero debe conocer todas las obligaciones del centinela antes de ser nombrado para montar guardias, salvo que el servicio lo exija. Esto asegura la efectividad en la vigilancia.
Los marineros deben asearse y estar listos para el toque de asamblea antes de entrar de guardia, asegurando una presentación adecuada.
El centinela saliente debe explicar claramente sus obligaciones al entrante. La correcta transmisión de la consigna es crucial para la seguridad.
Nadie puede separarse de su guardia sin la debida licencia del mando. Esto asegura la continuidad de la vigilancia.
El centinela no debe entregar su arma a nadie y no puede ser castigado ni reprendido mientras esté en su puesto. Esto protege su integridad y la del servicio.
El centinela debe dedicarse a la vigilancia sin distracciones ni acciones inapropiadas. La atención plena es esencial para el cumplimiento de su deber.
El centinela debe mantener su arma en posición adecuada mientras está de servicio. Esta norma asegura que el centinela esté siempre preparado para hacer honores o para el cumplimiento de su deber.
El centinela debe recibir órdenes a través del Cabo de cuarto, pero puede obedecer directamente al Comandante de la guardia. Esta disposición asegura una cadena de mando clara y efectiva.
Las órdenes del centinela solo deben comunicarse al Cabo de cuarto o al Comandante de la guardia, manteniendo la confidencialidad de las instrucciones recibidas. Esto previene malentendidos y asegura el cumplimiento de las órdenes.
Un centinela no puede ser relevado sin la presencia del Cabo de cuarto, asegurando que el cambio de guardia se realice de manera ordenada. Esta norma es vital para mantener la vigilancia continua.
Los centinelas deben comunicarse cada cuarto de hora durante la noche, asegurando la vigilancia continua. Este procedimiento es esencial para la detección temprana de cualquier irregularidad.
Los centinelas deben proteger sus armas en condiciones climáticas adversas, garantizando su funcionalidad. Esta norma es importante para la preparación ante situaciones de emergencia.
Todo centinela debe hacer respetar su autoridad y la consigna asignada, utilizando su arma si es necesario. Esta norma establece el protocolo para el manejo de situaciones de desobediencia.
El centinela debe prevenir desorden o infracciones de policía cerca de su puesto, asegurando un ambiente seguro. Esta norma es fundamental para mantener la disciplina.
Los centinelas deben rendir honores a oficiales que pasen cerca de su puesto, siguiendo el protocolo establecido. Esto fomenta el respeto y la jerarquía dentro de la Armada.
El centinela debe actuar ante la aproximación de embarcaciones sospechosas, defendiendo su puesto si es necesario. Esta norma es crucial para la seguridad del buque.
El centinela debe avisar al Cabo sobre la llegada de embarcaciones, asegurando que se tomen las decisiones adecuadas. Esta norma es vital para la seguridad del buque y su tripulación.
El centinela debe dar aviso inmediato ante cualquier desorden o emergencia, actuando si es necesario. Esta norma garantiza una respuesta rápida ante situaciones críticas.
El centinela debe evitar que embarcaciones no autorizadas sean desamarradas, utilizando su arma si es necesario. Esta norma es crucial para la seguridad del buque.
El centinela debe comunicar la llegada de embarcaciones con insignias superiores, asegurando que se les brinden los honores correspondientes. Esta norma refuerza la jerarquía y el respeto en la Armada.
Durante la noche, los centinelas deben dar aviso a embarcaciones que se acerquen, asegurando la seguridad del buque. Esta norma es esencial para la vigilancia continua.
Los centinelas deben detener embarcaciones que respondan a la llamada de Ronda Mayor. La guardia militar tomará las armas y enviará una embarcación para su reconocimiento, asegurando la seguridad en el proceso.
El personal que se embriague durante el servicio será castigado, mientras que aquellos que enfermen deberán ser atendidos adecuadamente. Es importante mantener la disciplina y la salud en el servicio.
Los Fogoneros y Cabos de Hornos tienen obligaciones específicas en cuanto a subordinación y disciplina, además de las que ya se mencionan para los Marineros. Esto asegura un funcionamiento coordinado en las operaciones.
Los Fogoneros son responsables de la limpieza y mantenimiento de las máquinas y calderas, además de otras tareas a bordo. Su labor es esencial para el buen funcionamiento del buque.
Los Fogoneros deben obedecer a los Cabos de Hornos y Maquinistas, asegurando el correcto funcionamiento de los aparatos motores. La disciplina es clave en el manejo de estas responsabilidades.
Cada rancho de Fogoneros tendrá un Cabo que será responsable de la supervisión y organización del grupo. Esto asegura una estructura clara en la jerarquía.
Los Cabos de rancho de Fogoneros tienen las mismas atribuciones que otros Cabos, asegurando que cumplan con sus deberes mientras realizan trabajo personal en las máquinas.
Los Cabos son los superiores inmediatos de los Marineros y deben ser un ejemplo de conducta y disciplina. Su liderazgo es vital para la moral del equipo.
Los Cabos deben conocer las obligaciones de los marineros y asegurarse de que se cumplan. Esto es fundamental para mantener la disciplina y el orden.
Los Cabos deben ser presentados a la tripulación tan pronto como se expidan sus nombramientos. Esto ayuda a establecer la autoridad y el respeto desde el inicio.
Los Cabos formarán parte de su respectiva brigada según la distribución del buque. Esto asegura una organización efectiva en las operaciones.
Los Cabos deben mantener listas de antigüedad de los marineros y de los enseres que les pertenecen. Esto es crucial para la administración del personal y recursos.
Los Cabos deben tratar a los marineros con dignidad y respeto, evitando apodos y palabras inapropiadas. Esto fomenta un ambiente de trabajo positivo.
El Cabo debe ganarse el respeto de los marineros, infundiendo amor por la profesión y moderando su trato. Esto es esencial para mantener la disciplina.
Los Cabos son responsables de la policía personal de los marineros, asegurando que mantengan un buen estado personal y resolviendo conflictos. Esto es fundamental para la disciplina.
Los marineros deben conocer sus obligaciones y cuidar su vestuario y armas. Es esencial para el desempeño adecuado de sus funciones en el rancho.
Se prohíben las murmuraciones y conversaciones irrespetuosas contra superiores. Las faltas serán sancionadas con suspensión y rebaja de empleo.
El Cabo debe conducir a los marineros desaseados o ebrios al Cuartel. Los gastos serán cubiertos por el buque, y la resistencia será tratada por la policía.
Los Cabos son responsables de instruir a los nuevos marineros en sus funciones. La falta de avance será responsabilidad del Cabo.
Los marineros deben ser adiestrados en el manejo de botes y otras faenas marineras. Esto incluye conocer la nomenclatura de las partes del barco.
Los encargados de las bandas deben asegurar el correcto zafarrancho de coys y el orden de los toldos. Esto es vital para la seguridad del buque.
Los Cabos de mar de primera pueden arrestar a marineros que cometan faltas. Deben informar a sus superiores sobre la situación.
Los Cabos deben organizar sus ranchos en las brigadas y reportar ausencias y novedades al Maestre de armas.
Los marineros deben dirigirse a sus superiores para quejas, siguiendo la jerarquía establecida. Esto asegura un canal de comunicación adecuado.
Los Cabos deben estar presentes en las distribuciones de trabajo y asegurar el cumplimiento de las órdenes. No pueden rehusar tareas asignadas.
Los Cabos de mar de primera cubrirán las faltas de los Terceros Contramaestres en situaciones de combate y desembarcos.
El Cabo de mar de primera con un rancho destacado puede ser ascendido a Tercero Contramaestre, siempre que cumpla con los requisitos.
Los Cabos serán designados como patrones de botes y son responsables de su cuidado y funcionamiento. Deben firmar pliegos correspondientes.
Los patrones no deben admitir objetos sin autorización del Oficial de guardia. La responsabilidad recae sobre ellos en caso de irregularidades.
Los patrones deben mantener sus embarcaciones en buen estado y asegurarlas adecuadamente. La negligencia puede resultar en responsabilidad.
El artículo establece que un Cabo puede ser considerado indigno de su puesto por mala conducta o vicios. En tal caso, el Comandante debe someterlo a la Junta de Honor para su evaluación.
Este artículo detalla el procedimiento que debe seguir un Cabo al relevar a los centinelas durante su guardia. Incluye la necesidad de obtener permiso y seguir un orden específico para garantizar la seguridad.
Se prohíbe el atraque de embarcaciones sin el conocimiento del Jefe de la guardia. El Cabo de guardia debe registrar todas las embarcaciones para prevenir contrabando.
El Cabo de guardia debe informar inmediatamente al Oficial de Guardia ante cualquier señal de alarma, como tiros o incendios. Su vigilancia es crucial para la seguridad del buque.
El artículo establece las obligaciones de los timoneles en puerto, incluyendo la comunicación de información vital y la observación de señales del buque insignia.
Los Cabos de mar son responsables del buen estado de varios equipos y efectos de bitácora, siendo responsables ante el Oficial de derrota por cualquier pérdida o avería.
Los Cabos deben seguir un protocolo estricto al entrar en servicio de guardia en la mar, incluyendo la atención a órdenes y la comunicación de anomalías.
Los Cabos de cañón de primera y segunda clase tienen las mismas consideraciones que los Cabos de mar, asegurando igualdad en el servicio.
Los Cabos de cañón son responsables del cuidado y manejo de la artillería en los buques, así como de otros puntos necesarios.
Los Cabos de cañón deben seguir las órdenes de los Condestables en relación al servicio de la artillería, manteniendo una cadena de mando clara.
Los Cabos de cañón son responsables de la conservación de cañones y pertrechos, debiendo informar sobre cualquier desperfecto a su superior inmediato.
Los Cabos de cañón al servicio de pañoles son responsables del manejo y cuidado del armamento de guerra de embarcaciones menores.
Los Cabos de cañón pueden ser asignados como Cabos de rancho de los sirvientes de su pieza, alternando en el servicio según sea necesario.
Los Cabos de cañón que adquieran conocimientos adicionales pueden aspirar a ser Cabos de mar de primera o segunda clase, promoviendo la capacitación continua.
Los Cabos de cañón participarán en operaciones relacionadas con torpedos en diversos departamentos y laboratorios, asegurando su preparación técnica.
Los Cabos recibirán instrucción teórico-práctica al menos dos veces por semana, facilitada por el Oficial de artillería. Esta formación se registrará en sus libretas para asegurar su aplicación.
Los Cabos de cañón recibirán gratificaciones por cada blanco alcanzado en los ejercicios de tiro al blanco, según lo estipulado por el Reglamento. Esto incentiva el desempeño en las prácticas de tiro.
Los Cabos de cañón que hayan completado su primera campaña y se destaquen por su comportamiento podrán disfrutar de francos en días libres, salvo que haya ejercicios o mal tiempo. Esto fomenta la moral y el bienestar del personal.
La concesión de francos no es un derecho automático y depende de la decisión de los Comandantes, quienes evaluarán las circunstancias. Esto resalta la importancia del liderazgo en la Armada.
Los Condestables tendrán las mismas consideraciones y mando que los Contramaestres, debiendo conocer las obligaciones de los Cabos y Marineros. Esto asegura una jerarquía clara y un buen desempeño en el servicio.
La armonía con los Contramaestres y un buen ejercicio del mando son esenciales para la estima de los superiores. Esto promueve un ambiente de trabajo positivo en la Armada.
Los Condestables deben dar ejemplo de corrección y buena voluntad, evitando la murmuración y ganando ascendiente entre sus inferiores. Esto es vital para mantener la disciplina.
Los Condestables ayudarán activamente en maniobras y ejercicios militares, cuidando del cumplimiento de las órdenes. Esto es crucial para la efectividad operativa.
Los Condestables alternarán en el servicio militar y deberán inspeccionar la artillería y pertrechos, reportando novedades al Oficial. Esto asegura el mantenimiento y la preparación.
Las obligaciones de los Condestables son aplicables a todas las categorías, debiendo conocerlas y cumplirlas con celo. Esto es fundamental para la disciplina y el orden.
El Primer Condestable, por su categoría o antigüedad, será el Condestable de cargo, responsable del armamento y pertrechos. Su rol es clave para la administración de recursos.
Los Condestables y Cabos de cañón estarán bajo las órdenes del Condestable de cargo, lo que establece una clara cadena de mando en las operaciones de armamento.
El Condestable de cargo deberá informar al Oficial de artillería sobre las disposiciones económicas de su cargo, acatando las órdenes relacionadas con el consumo y adquisición de efectos.
El Condestable de cargo es responsable de la limpieza y conservación de cañones, pertrechos y accesorios, asegurando su operatividad y seguridad.
El Condestable de cargo deberá instruir a la tripulación en artillería y armas, apoyando al Oficial en las academias. Esto es esencial para el desarrollo de habilidades.
El Condestable de cargo debe verificar la calidad de los pertrechos de artillería al recibirlos, asegurándose de que estén en condiciones adecuadas. Esta revisión es esencial para identificar cualquier necesidad de cambio o reparación, siguiendo lo establecido en el Reglamento de Contabilidad.
El Oficial de artillería debe realizar inspecciones regulares para garantizar que los juegos de armas y accesorios estén correctamente organizados y conservados. Esto incluye la correcta distribución de los cartuchos y otros elementos en los pañoles.
El Cabo de cañón puede ser nombrado pañolero con el permiso del Oficial de artillería y el Segundo Comandante, lo que implica confianza en su capacidad para manejar los pertrechos. Este nombramiento es clave para la gestión eficiente de los recursos.
El encargado de artillería debe organizar la colocación de pertrechos de acuerdo con la distribución reglamentaria del buque. Además, debe instruir a los Condestables subalternos y Cabos de cañón sobre las mejores prácticas en la remoción y orden de los pertrechos.
El encargado de artillería debe participar en todas las operaciones relacionadas con la artillería, asegurando que se realicen con cuidado para evitar daños. Su experiencia es vital para la correcta manipulación del material.
Al embarcar o desembarcar artillería, es fundamental engrasar y cubrir adecuadamente los cañones para su conservación. Estas medidas son necesarias para mantener el material en óptimas condiciones.
Es responsabilidad del encargado limpiar y mantener los cañones y piezas importantes según el reglamento. Este mantenimiento regular es clave para asegurar la operatividad del material.
Al asumir el cargo, se debe registrar el historial y la filiación de los cañones, asegurándose de que la dotación de armas y municiones esté completa y correctamente distribuida. Esto es esencial para el buen servicio de fuego.
Al embarcar pólvora o explosivos, se deben tomar precauciones estrictas, como apagar luces y asegurar la correcta señalización. Estas medidas son cruciales para evitar incidentes peligrosos.
Las llaves de los pañoles de pólvora y municiones deben estar bajo el control del Jefe de Detall o del Oficial de guardia, garantizando que solo se abran con el conocimiento adecuado. Esto es fundamental para la seguridad del material.
El encargado debe verificar el estado de las granadas y espoletas, asegurando su correcta manipulación y conservación. Esta responsabilidad es clave para la seguridad del personal y la efectividad del material.
El encargado debe cuidar de las espoletas y otros artificios de guerra, asegurando que no se vean afectados por la humedad. La correcta rotulación y numeración de estos elementos es esencial para su manejo.
Es necesario inspeccionar los pañoles de pólvora y municiones para asegurar que estén estancos y libres de humedad. Esta inspección regular es fundamental para la seguridad del material.
El encargado debe encartuchar el número de tiros requerido y asegurarse de que los cartuchos sean revisados mensualmente para evitar la humedad y el deterioro. Este proceso es clave para la preparación operativa.
El encargado debe organizar los cartuchos y otros elementos necesarios para el combate, asegurando que todo esté listo para una respuesta rápida. Esta preparación es esencial para el éxito en situaciones de combate.
Este artículo establece la importancia de la dirección de las faenas en los pañoles de pólvora y municiones, asegurando la eficacia en ejercicios y combate. Se enfatiza la necesidad de instrucción militar y la presencia del personal en trabajos peligrosos.
El artículo establece la obligación de vigilar el aseo y conservación de cañones y accesorios, asegurando su perfecto estado de servicio. Se requiere informar al Oficial de artillería sobre cualquier defecto encontrado.
Este artículo se centra en el cuidado del correaje y armas portátiles, enfatizando la responsabilidad de los Condestables subalternos y Cabos de cañón en la vigilancia del armamento. Se requiere que todas las armas estén debidamente numeradas y en buen estado.
Se establece la obligación de inspeccionar cañones, accesorios y municiones antes de ejercicios de artillería. El Condestable debe solicitar órdenes al Oficial de artillería sobre el aprovisionamiento necesario.
Este artículo detalla las responsabilidades de limpieza de la artillería después de ejercicios de tiro. Se deben inspeccionar los cañones en busca de daños y realizar reparaciones necesarias.
El artículo establece la obligación de registrar el consumo de municiones y pólvora durante ejercicios, informando al Oficial de artillería. También se debe asegurar el orden al finalizar el ejercicio.
Se requiere que el Condestable esté presente durante los saludos al cañón y que se tomen precauciones con los cartuchos de salva. Las cajas deben ser guardadas adecuadamente.
El artículo establece que se debe avisar al Oficial de artillería antes de abrir los pañoles de pólvora y asegurarse de que no haya luces encendidas antes de cerrarlos.
Se establece la obligación de tomar y comunicar las temperaturas de los pañoles a horas establecidas, asegurando el control de condiciones de almacenamiento.
Este artículo detalla las responsabilidades del Condestable antes de zarpar, asegurando que los cañones estén trincados y los efectos a su cargo estén asegurados.
El artículo establece las responsabilidades del Condestable en el desarme del buque, incluyendo la limpieza y engrase de la artillería y el manejo seguro de pólvora.
Se establece que el Condestable debe permanecer a bordo o en tierra durante la varada del buque, ayudando en la recuperación de pertrechos y evitando pérdidas.
Este artículo establece la necesidad de llevar una relación detallada del armamento portátil, incluyendo números y especificaciones de estado.
Se establece la obligación de que el Condestable de Servicio inspeccione diariamente los armeros para asegurar que cada arma esté en su lugar correspondiente.
Este artículo establece que se debe formar una relación nominal del armamento y municiones que lleva un destacamento armado antes de enviarlo fuera del buque.
Al regresar a bordo, se debe examinar las armas y reportar cualquier pérdida o desperfecto. Esto asegura la correcta operación y mantenimiento del armamento.
Durante ejercicios de infantería, se supervisa la distribución del armamento y su correcta colocación en el armero. Esto garantiza la organización y seguridad del equipo.
Después de ejercicios de tiro, se debe registrar el consumo de municiones y limpiar las armas utilizadas. Esto es fundamental para el mantenimiento del equipo.
La recepción y entrega del cargo deben realizarse conforme a las disposiciones de la Ordenanza. Esto asegura la continuidad y responsabilidad en el servicio.
Los Condestables subalternos apoyan a los de cargo y participan en ejercicios. Su rol es clave para el funcionamiento del equipo.
Los Condestables subalternos son responsables de las piezas asignadas y deben asegurar su conservación y limpieza. Esto es vital para el buen funcionamiento del armamento.
Los Condestables subalternos dirigen al personal en la limpieza y en la instrucción militar. Su liderazgo es crucial para el éxito de los ejercicios.
Al recibir las piezas, se debe realizar un reconocimiento minucioso para verificar su estado y disponibilidad de pertrechos. Esto previene problemas operativos.
Los Condestables deben esmerarse en la conservación del material y reportar cualquier necesidad de mantenimiento. Esto es esencial para la seguridad y funcionalidad.
Cuando se autoricen, los Condestables deben asegurarse de que los mecanismos desarmados queden en orden y funcionen correctamente. Esto es crucial para la seguridad operativa.
Los Condestables subalternos son responsables de la instrucción doctrinal y deben seguir las regulaciones sin modificaciones. Esto asegura la uniformidad en el entrenamiento.
Los Condestables deben vigilar el servicio de elevadores de municiones y corregir defectos en el aprovisionamiento. Esto es vital para la seguridad y eficiencia.
Durante el tiro, los Condestables deben seguir las órdenes del Oficial y corregir cualquier defecto en el resultado. Esto asegura la efectividad del ejercicio.
Se enfatiza la importancia de mantener la calma y el control emocional durante el fuego para asegurar el éxito. Esto es fundamental en situaciones de alta presión.
Los Contramaestres tienen preferencia en el mando y deben vigilar a Cabos y Marineros, asegurando la ejecución de órdenes. Su rol es clave en la jerarquía naval.
Los Cabos y Marineros deben conocer y cumplir las obligaciones establecidas en esta Ordenanza. Su responsabilidad incluye enseñar y hacer cumplir estas normas en su ámbito de acción.
La armonía con los Condestables y el correcto ejercicio del mando son esenciales para el respeto y la estimación de los superiores. Estas cualidades son fundamentales para un buen desempeño en el servicio.
Los Contramaestres son responsables del orden y moralidad de la marinería, corrigiendo faltas en ausencia de Oficiales. Deben informar a sus superiores sobre cualquier acción tomada.
Los Contramaestres deben dar ejemplo de corrección y celo en sus deberes, evitando la murmuración y ganando respeto entre sus inferiores. Su comportamiento influye en la moral del equipo.
Los Contramaestres que ignoren desórdenes o conversaciones indebidas incurrirán en grave responsabilidad. Es fundamental que actúen para mantener la disciplina.
Los Contramaestres deben participar activamente en baldeos, limpiezas y ejercicios, asegurando el cumplimiento de las órdenes recibidas. Su liderazgo es esencial en estas actividades.
Los Contramaestres alternarán en el servicio militar o marinero, buscando ser un ejemplo de celo y actividad para sus subalternos. Su actitud puede motivar a la tripulación.
Los Contramaestres utilizarán el pito para dar indicaciones durante las faenas, asegurando que las órdenes sean escuchadas y comprendidas. Este método es parte de la práctica marinera.
Las obligaciones de los Contramaestres son aplicables a todos, quienes deben conocerlas y cumplirlas con celo. La ignorancia no es excusa para el incumplimiento.
El Contramaestre de mayor categoría se encargará del casco y pertrechos marineros, actuando como auxiliar del Oficial de derrota. Su rol es crucial para la operación del buque.
Al asumir su cargo, el Contramaestre debe realizar un reconocimiento de los pertrechos y aparejos del buque. Esto es esencial para garantizar la seguridad y operatividad.
El Contramaestre debe cuidar la colocación y estado de los efectos de cargo, asegurando su fácil acceso y conservación. Esto es vital para la eficiencia operativa.
El Contramaestre debe vigilar el estado de las cadenas y el trincado de la arboladura, siendo responsable de cualquier avería si no justifica su incumplimiento.
El Contramaestre debe prestar atención al arreglo de la estiva y la aguada, dirigiendo al carpintero según las órdenes del Comandante. Esto es esencial para la seguridad del buque.
El Contramaestre debe ejercer vigilancia continua sobre el aparejo y el casco, recomendando a los Contramaestres subalternos sobre su mantenimiento. Esta vigilancia es una obligación constante.
El Contramaestre debe cuidar la conservación de pertrechos y útiles, proponiendo reparaciones necesarias. Solo se presentarán objetos que no admitan compostura.
Se establece la obligación de revisar frecuentemente cables, cadenas y otros elementos de seguridad. Esta tarea es responsabilidad del Contramaestre, especialmente en mal tiempo.
El Contramaestre de cargo está exento del servicio de guardias en puerto, salvo en casos de escasez de personal. En la mar, compartirá turnos con el Contestable.
El Contramaestre de cargo dirige las maniobras bajo las órdenes del Oficial de guardia. Su liderazgo es crucial para el éxito de las operaciones.
El Contramaestre debe vigilar la conservación de aparejos durante las faenas de levar. Su cuidado es fundamental para evitar averías.
El Contramaestre debe mantener listas de la tripulación y seguir las órdenes del Jefe del Detalle en cuanto a adquisiciones y consumos.
El Contramaestre es responsable de la formación de grumetes, asegurando su aplicación y moralidad en el servicio. Debe seguir las órdenes del Oficial de derrota.
Durante el desarme, el Contramaestre debe supervisar la recolección y empacado de pertrechos, asegurando su estado y evitando deterioros.
El Contramaestre debe asegurar que los materiales necesarios para reparar averías estén listos antes de un combate, facilitando su acceso.
El Contramaestre es responsable del arreglo y limpieza de pañoles, tanques de agua y sentinas, incluyendo áreas de otros cargos.
El Contramaestre debe asegurar la limpieza del casco y otras áreas del buque, asignando tareas a los Contramaestres subalternos.
Diariamente, el Contramaestre debe inspeccionar el buque para asegurar un aspecto exterior correcto, prestando atención a los detalles.
El Contramaestre distribuye el personal para trabajos según las órdenes recibidas, asegurando que todos estén informados durante maniobras.
El Contramaestre exige informes sobre novedades del material a su cargo y debe actuar ante cualquier desperfecto o avería.
El Contramaestre debe prestar especial atención a anclas y cadenas, inspeccionándolas diariamente y tomando medidas para evitar daños.
Se establece la obligación de entregar a los patrones de bote todo lo relacionado con su palamenta y velamen, asegurando su buena conservación. Esto refleja el orden y la disciplina en la embarcación.
El artículo establece que no se debe entorpecer el trabajo de los subalternos y se debe apoyar sus decisiones justas. En caso de faltas, se debe proceder con respeto y notificar a los superiores.
Los Contramaestres subalternos son responsables de realizar reconocimientos y reportar novedades, asegurando la prevención de averías. Esto es clave para el mantenimiento de la embarcación.
Se designa al Contramaestre como responsable de la enseñanza de natación, tomando medidas para evitar accidentes. La seguridad en el agua es fundamental para la tripulación.
Se establece la responsabilidad de cuidar las jarcias y otros elementos del aparejo al zarpar, asegurando que estén en condiciones óptimas para las maniobras.
La recepción y entrega del cargo deben realizarse conforme a las disposiciones de la Ordenanza, asegurando un traspaso ordenado y documentado.
Los Contramaestres subalternos deben asistir al Contramaestre de cargo en sus funciones y participar en los trabajos y ejercicios ordenados.
Los Contramaestres subalternos deben mantener actualizadas listas y documentos de su brigada, asegurando la organización y disponibilidad de información clave.
En ausencia de un Contramaestre de cargo, el subalterno de mayor antigüedad asumirá sus funciones, garantizando la continuidad del servicio.
Los Contramaestres deben vigilar el orden, disciplina y aseo de la tripulación, informando al Oficial de guardia sobre cualquier novedad.
Se define la jerarquía entre Contramaestres, estableciendo el Contramaestre de bitácora y el de embarcaciones según su antigüedad.
El Contramaestre de bitácora depende del Oficial de derrota y se encarga de la limpieza y mantenimiento de los cuartos de navegación y otros instrumentos.
Se establece que el Contramaestre de bitácora debe cuidar los efectos de bitácora y asegurar su buen estado y conservación.
El Contramaestre de bitácora debe realizar limpieza mensual de los enseres y útiles, así como inspeccionar el estado de las drizas y banderas.
El Contramaestre de bitácora es responsable de la instrucción de timoneles y ayudantes, siguiendo las regulaciones internacionales y directrices del Oficial de derrota.
Este articulo establece la obligación de asistir a los ejercicios de señales, asegurando que los guarda-banderas registren correctamente las señales. Es fundamental para mantener la comunicación efectiva en el buque.
El articulo detalla la necesidad de tomar medidas para realizar señales de manera rápida y efectiva, tanto de día como de noche. La preparación adecuada es clave para la seguridad y operatividad del buque.
Este articulo establece la obligación de asistir a los ejercicios de sondas, asegurando el correcto funcionamiento de los mecanismos. La supervisión regular es vital para la precisión en la navegación.
El articulo enfatiza la importancia de mantener los salvavidas y guindolas en buen estado de funcionamiento. Esto es esencial para la seguridad de la tripulación y el cumplimiento de las normativas.
Este articulo regula los preparativos para el empavesado, asegurando que las banderas y gallardetes se cosan correctamente. Es un aspecto ceremonial importante en la Armada.
El articulo establece la responsabilidad de verificar las medidas de correderas y calados antes de zarpar. Esta verificación es crucial para la estabilidad del buque.
Este articulo establece que se deben pedir órdenes para encender o apagar las luces de navegación. El cumplimiento de esta norma es vital para la seguridad en la navegación.
El articulo menciona la importancia de vigilar el servicio de bitácora y señales, especialmente en condiciones adversas. Esta vigilancia es crucial para la correcta operación del buque.
Este articulo establece que en el buque insignia, el servicio de señales depende del Oficial del Estado Mayor. Esto asegura una coordinación efectiva en las operaciones.
El articulo detalla las responsabilidades del Contramaestre en el cuidado de embarcaciones menores y la conservación del casco. Esto es esencial para la operatividad del buque.
Este articulo establece la obligación de inspeccionar diariamente las embarcaciones para asegurar su buen estado. La prevención de accidentes es una prioridad.
El articulo menciona la responsabilidad de cuidar las velas y toldos de las embarcaciones, especialmente en condiciones de humedad. Esto es importante para mantener la operatividad.
Este articulo establece que las embarcaciones deben estar provistas de pertrechos reglamentarios antes de ser destacadas. Esto es esencial para el cumplimiento de misiones.
El articulo establece las responsabilidades del Contramaestre en la limpieza y mantenimiento del casco del buque. Esto es vital para la seguridad y eficiencia del buque.
Este articulo menciona que en buques con suficiente personal, algunos Contramaestres estarán exentos del servicio de guardia. Esto permite una especialización en sus funciones.
El Contramaestre de guardia entrante debe recibir informes detallados de su antecesor sobre el estado de las embarcaciones y la dotación. Esto incluye la distribución del servicio y la vigilancia de las tareas pendientes.
Durante las horas de trabajo, el Contramaestre debe permanecer en cubierta para coordinar y supervisar las actividades de la tripulación. Su presencia es vital para asegurar el cumplimiento de las órdenes.
El Contramaestre es responsable de rendir honores y transmitir órdenes de manera clara y audible. Esto incluye el uso correcto de los toques de pito reglamentarios.
El Contramaestre debe garantizar el arreglo y la seguridad de las embarcaciones amarradas, así como supervisar a la tripulación de guardia en ellas.
Durante la noche, el Contramaestre debe prestar especial atención a la seguridad de las embarcaciones en el agua, evitando choques mediante un correcto amarre.
El Contramaestre es responsable de arriar e izar embarcaciones menores y asegurar que estén listas para su uso inmediato.
El Contramaestre debe supervisar el embarque y salida de botes, asegurando que el personal esté debidamente uniformado y preparado para condiciones climáticas adversas.
El Contramaestre debe mantener la limpieza de la cubierta, asegurando que esté seca y libre de manchas para la seguridad de la tripulación.
El Contramaestre debe asegurarse de que las cadenas de las anclas estén bien abozadas y listas para su uso, especialmente en condiciones de mal tiempo.
Cuando el buque está amarrado, el Contramaestre debe vigilar las estachas y tomar medidas para evitar daños por tensión excesiva.
El Contramaestre debe asegurarse de que el aparejo y la cabullería estén bien dispuestos y listos para su uso, evitando confusiones.
El Contramaestre es responsable del servicio de filtros y tanques de agua potable, asegurando que estén siempre en funcionamiento.
Al atardecer, el Contramaestre debe asegurarse de que los implementos para el servicio de incendio estén listos y disponibles.
La víspera del lavado, el Contramaestre debe preparar los implementos necesarios y asegurar que se realice la limpieza adecuada de la tripulación y del buque.
El Contramaestre debe estar presente en la lista de la tarde y recibir información sobre los castigos a los individuos de la tripulación.
Este articulo establece los requisitos de la guardia en la mar, incluyendo la vigilancia de anclas y objetos en cubierta. Se enfatiza la importancia de mantener la seguridad y el orden en las embarcaciones.
Este articulo resalta la necesidad de realizar inspecciones más frecuentes en condiciones climáticas adversas. La preparación y rapidez en las maniobras son esenciales para la seguridad de la tripulación.
Los Maestres de armas tienen la misma consideración y mando que los Contramaestres y Condestables. Su rol es fundamental en la estructura jerárquica de la Armada.
Este articulo describe la misión principal de los Maestres de armas en la policía disciplinaria y el mantenimiento del orden en el buque. La vigilancia constante es clave para la disciplina.
Los Maestres de armas deben observar el comportamiento de los tripulantes sin establecer familiaridades. Esto es crucial para mantener su autoridad y respeto.
La vigilancia de los Maestres de armas debe ser constante y sin un puesto fijo, enfocándose especialmente en las cubiertas inferiores. Esto asegura un control efectivo en todas las áreas del buque.
Los Maestres de armas deben enfocarse en prevenir faltas en lugar de castigarlas, promoviendo un ambiente de respeto y orden a bordo. Esto incluye mediar en disputas.
Es esencial que los Maestres de armas conozcan las disposiciones del Reglamento interior y de la Ordenanza para hacerlas cumplir entre sus subordinados. Esto asegura un funcionamiento adecuado.
Cuando no hay un Oficial en el sollado, los Maestres de armas son responsables del orden y limpieza. Deben actuar con moderación ante faltas de superiores.
Los Maestres de armas deben inspeccionar los botes que atraquen para prevenir fugas de tripulantes y el ingreso de artículos prohibidos. Esto es vital para la seguridad del buque.
Este articulo establece normas sobre el comportamiento durante las comidas, asegurando compostura y armonía. Los Maestres de armas deben supervisar la distribución de alimentos.
Los Maestres de armas deben atender quejas justificadas sobre el rancho y su distribución, asegurando que se respeten las raciones de la tripulación. Esto fomenta un ambiente justo.
Los Maestres de armas deben asegurarse de que las bodegas y pañoles se cierren a la hora reglamentaria, acompañando al Oficial de guardia en las inspecciones. Esto es clave para la seguridad.
Los Maestres de armas están exentos de servicio nocturno, pero deben ser los primeros en responder a cualquier incidente. Esto asegura una respuesta rápida ante emergencias.
Este articulo establece que los Maestres de armas deben vigilar que el fuego en fogones y luces se apague a las horas establecidas, garantizando la seguridad a bordo.
Los encargados de pasar la lista de la tripulación deben reportar las ausencias y sus causas al Oficial de guardia. Es esencial que lleven listas actualizadas para cumplir con esta obligación.
Los encargados deben informar sobre faltas que no puedan manejar, asegurando el respeto hacia su autoridad. La conducta de los encargados debe ser circunspecta y justa.
Los encargados llevarán un libro de faltas y entregarán un reporte diario de castigos al Jefe del Detalle. También deben estar al tanto de las consignas y uniformes del día.
Los castigos impuestos a la tripulación deben ser ejecutados por los Maestres de armas, quienes reportarán al Contramaestre de guardia. Esto asegura un proceso disciplinario ordenado.
Los encargados deben gestionar adecuadamente los días francos, asegurando que los arrestados no engañen al Oficial de guardia. También deben verificar el comportamiento de la tripulación en tierra.
Al abrir pañoles de pólvora y municiones, se deben tomar precauciones para evitar accidentes. Los encargados deben coordinar la seguridad con el Oficial de guardia.
Los encargados de los calabozos deben asegurar la limpieza y el bienestar de los retenidos, así como actuar rápidamente en caso de emergencia. Esto es esencial para la disciplina y la salud de la tripulación.
Los encargados son responsables del vestuario de desertores y deben coordinar la entrega de uniformes a la tripulación. Esto asegura que todos tengan el equipo adecuado.
Al embarcar nuevos tripulantes, se debe realizar una revisión de su vestuario y útiles de aseo. Esto garantiza que cumplan con los estándares del buque.
Los encargados deben recoger el vestuario de personal que cause baja y gestionar los efectos personales. Esto es importante para mantener el control de los recursos del buque.
En buques con más de 150 plazas, se asignará un ayudante de marineros para apoyar a los Maestres de armas. Esto mejora la eficiencia en el servicio.
Las obligaciones de los Maestres de armas son comunes y deben alternar en su servicio. Esto asegura que todos estén familiarizados con las responsabilidades.
Se designa como auxiliares a carpinteros, herreros y otros especialistas embarcados. Su función es crucial para el mantenimiento del buque.
Los especialistas deben ejecutar trabajos de acuerdo a su profesión, priorizando la economía de materiales y buena ejecución. Esto es vital para la operatividad del buque.
Los especialistas tendrán puestos asignados y deberán participar en todas las actividades de servicio. Esto asegura la cohesión y el trabajo en equipo.
Los miembros de la Armada deben conocer y cumplir las disposiciones del Reglamento interior y de la Ordenanza. Esto asegura que se mantenga la disciplina y el orden en las jerarquías militares.
Al embarcarse, el personal de la Armada debe recibir un inventario de útiles y materiales, reportando cualquier novedad al Oficial de equipo. Esto es crucial para mantener la responsabilidad y proteger los intereses del Erario.
Como auxiliar del Contramaestre, es responsabilidad del personal examinar continuamente el estado del buque y reportar cualquier desperfecto. Esto garantiza la seguridad y funcionalidad del barco.
El personal debe mantener en buen estado los botes, escalas y alojamientos, asegurando que todo esté en condiciones óptimas. Esto es vital para la operatividad y seguridad a bordo.
Previo a los ejercicios de tiro, se deben tomar precauciones para evitar daños a los muebles y estructuras del buque. Esto ayuda a preservar el equipo y la infraestructura.
Antes de que el buque zarpe, el personal debe recibir instrucciones sobre el cierre de portas y portillos. Esto es crucial para la seguridad durante la navegación.
Durante condiciones climáticas adversas, el personal debe redoblar esfuerzos para asegurar el buque y reportar cualquier novedad. Esto es vital para la seguridad de la tripulación.
Es responsabilidad del personal atajar goteras y prevenir la pudrición en el buque. Esto asegura la integridad de la estructura y el bienestar de la tripulación.
El personal debe supervisar los trabajos realizados por operarios a bordo, reportando cualquier defecto. Esto es esencial para garantizar la calidad de los trabajos realizados.
El personal está obligado a trabajar en las carenas de otros buques, salvo por causas justificadas. Las faltas pueden ser sancionadas según la ley.
El personal debe asegurar que las bombas y mangueras contra incendios estén en condiciones óptimas. Esto es crucial para la seguridad en caso de emergencias.
El personal es responsable del servicio de agua potable, asegurando su uso adecuado y evitando desperdicios. Esto es vital para la salud de la tripulación.
Los obreros subalternos deben realizar sus tareas bajo la dirección de un obrero de mayor categoría, asegurando un trabajo coordinado y eficiente.
El obrero herrero debe cuidar los materiales y herramientas, reportando cualquier novedad al Oficial de cargo. Esto asegura la correcta ejecución de los trabajos.
El obrero herrero debe ejecutar trabajos siguiendo las instrucciones del Segundo Comandante y del Jefe de Máquinas. Esto garantiza la calidad y seguridad de las operaciones.
El personal debe informar al Oficial de cargo sobre la inutilizacion de herramientas para determinar su compostura o reemplazo. Este procedimiento es esencial para mantener la operatividad y seguridad en el buque.
El personal de herrería debe ejecutar trabajos en el buque con el cuidado necesario para prevenir incendios. Es fundamental que se utilicen medidas de seguridad adecuadas durante estas actividades.
El personal debe revisar frecuentemente los estopores y otros pertrechos, informando al Segundo Comandante sobre cualquier desperfecto. Esta revisión es clave para asegurar el buen estado de los equipos.
Se debe realizar un recorrido diario para verificar el estado de las barandillas y candeleros, asegurando que estén en condiciones óptimas. Esto es vital para la seguridad del personal a bordo.
El personal debe revisar los cáncamos y guías de rolete para asegurar su correcto funcionamiento. Esto es esencial para las maniobras de izaje de grandes pesos.
El personal debe estar presente durante las maniobras de anclas para revisar grilletes y pernos. Esta supervisión es clave para garantizar la seguridad en las operaciones.
Los herreros subalternos y aprendices deben realizar sus trabajos bajo la dirección del Obrero herrero de mayor categoría. Esto asegura la calidad y seguridad en las labores.
Como auxiliar del Condestable, el personal debe cuidar las herramientas y material relacionado con el armamento, reportando cualquier novedad. Esto es esencial para la seguridad y responsabilidad del Erario.
El personal debe asegurarse de que las armas de fuego estén en buen estado y realizar reparaciones necesarias. Esto es vital para la operatividad y seguridad del buque.
Con autorización del Oficial de artillería, se deben revisar frecuentemente las armas portátiles y sus piezas. Esto ayuda a identificar y corregir problemas antes de los ejercicios de tiro.
El personal puede realizar trabajos adicionales relacionados con su profesión bajo la orden del Segundo Comandante, incluyendo reparaciones a armas de Oficiales. Esto asegura la flexibilidad en las operaciones.
Al embarcar, el personal debe recibir bajo inventario los útiles y herramientas de su ramo, reportando cualquier novedad. Esto es esencial para la gestión de recursos.
El personal debe cuidar las velas envergadas y asegurarse de que estén listas para su uso. Esto es fundamental para la operatividad del buque en cualquier momento.
El personal es responsable del cuidado de los toldos y fundas del buque, asegurando que estén en buen estado. Esto contribuye a la protección del equipo y la seguridad.
El personal debe enseñar a la marinería sobre su oficio, asegurando que estén capacitados para realizar tareas específicas. Esto es clave para el desarrollo de habilidades en el equipo.
Se establece la obligación de inspeccionar frecuentemente los pañoles para detectar humedad y plagas. En caso de encontrar problemas, se debe informar al Contramaestre para proceder a su limpieza o reparación.
Los gavieros deben informar sobre el estado del velamen en puerto y verificarlo en el mar. Cualquier falta debe ser reportada al Contramaestre para su inmediato arreglo.
El encargado debe examinar cuidadosamente las velas y toldos recibidos a bordo para verificar su calidad y cumplimiento con el pedido. Cualquier defecto debe ser reportado al Jefe de la Comisión.
El Contramaestre debe concurrir a los trabajos realizados en los talleres del Arsenal relacionados con su buque, siempre que su servicio a bordo lo permita.
Se debe asegurar que el velamen que se desembarque esté bien aferrado y marcado. Esto es crucial para evitar pérdidas o daños durante el proceso.
En ausencia de un velero embarcado, el Contramaestre de cargo asumirá todas sus funciones. Esto asegura la continuidad de las operaciones.
El Practicante debe cuidar los enseres de la enfermería y reportar cualquier novedad. Esto es vital para mantener la responsabilidad y los intereses del Erario.
El Practicante llevará un registro del movimiento de alta y baja de efectos y medicinas, siguiendo las instrucciones del Médico. Esto es esencial para la correcta administración de recursos.
El Practicante debe cumplir con las prescripciones médicas y vigilar que no sean alteradas. Esto es fundamental para la salud de los pacientes.
Se debe dedicar cuidado a los enfermos, administrando los medicamentos ordenados y comunicando cualquier síntoma alarmante al Médico. Esto es clave para la atención oportuna.
El Practicante vigilará la preparación de alimentos especiales para los enfermos, asegurando que se sirvan a las horas marcadas. Esto es importante para su recuperación.
El Practicante asistirá diariamente a la visita de enfermos para recibir instrucciones del Médico y registrar las novedades. Esto garantiza una atención continua.
Cuando un enfermo se presente fuera de horario, el Practicante debe comunicarlo al Médico y prestar primeros auxilios si es necesario. Esto es crucial para la atención inmediata.
Se prohíbe la entrada a la enfermería sin justificación, manteniendo el orden y la disciplina entre enfermos y tripulantes. Esto es esencial para la seguridad.
El Practicante acompañará a los enfermos al hospital, salvo que su estado requiera la atención del Médico. Debe recoger las boletas de entrada y salida.
Este artículo establece la responsabilidad del despensero en el mantenimiento y limpieza rigurosa de la enfermería y servicios anexos. También se menciona la importancia del aseo personal de los enfermos y de su ropa.
El despensero asume la responsabilidad de los efectos del buque relacionados con su comisión, incluyendo utensilios de cocina y enseres. Debe llevar un inventario y reportar novedades al Oficial de equipo.
Este artículo detalla las obligaciones del despensero en la estiba y conservación de víveres, incluyendo la revisión frecuente de los pañoles. Se deben reportar defectos que puedan afectar los suministros.
El despensero debe mantener los pañoles limpios y sin olores, y tiene la facultad de ventilar los efectos cuando sea necesario. Esto debe hacerse con el permiso del Segundo Comandante.
El despensero debe aprovechar momentos de baja existencia de víveres para limpiar y confrontar los saldos con los registros. Debe reportar cualquier déficit o sobrante al Contador.
Se prohíbe al despensero realizar comercio con la dotación y permitir la entrada de víveres particulares en los pañoles sin autorización. Esto protege los intereses del Erario.
El acceso a los pañoles debe ser restringido al personal indispensable, asegurando que estén cerrados fuera de horas de suministro. Esto ayuda a mantener la seguridad y el orden.
El despensero debe vigilar la limpieza de los lugares donde se conducen animales y asegurar que reciban forraje y agua. También es responsable de la conservación de los cueros.
El despensero debe realizar revisiones frecuentes en los ranchos de marinería y cocinas para asegurar que los utensilios estén completos. Cualquier falta debe ser reportada al Oficial de equipo.
El despensero es responsable de presenciar el reparto de raciones a marinería, asegurando la calidad y cantidad de los suministros. Debe reportar cualquier falta observada.
Cuando se suministren víveres en la mar, el despensero debe separar los artículos necesarios con anticipación y minimizar la apertura de envases para evitar pérdidas.
El despensero debe entregar los víveres a la comisión respectiva en el horario establecido, asegurándose de que se ajusten a las cantidades requeridas. Debe reportar cualquier observación al Contador.
El despensero debe participar en la comisión de compras de víveres, reportando cualquier falta y supervisando su embarque para evitar deterioros. Es responsable del peso una vez embarcados.
El despensero tiene el mando inmediato de la servidumbre, dirigiendo sus faenas y asegurando el aseo personal de los integrantes, especialmente de cocineros y ayudantes.
El despensero debe llevar un libro auxiliar de entrada y salida de víveres, registrando consumos y raciones. Esto es esencial para la correcta gestión de los suministros.
Los Aspirantes de primera en la Armada deben obedecer a los Jefes y Oficiales, siendo considerados los últimos en la jerarquía. Esta disposición establece un marco claro de subordinación y responsabilidad en el servicio.
Los Aspirantes deben conocer las obligaciones de los Oficiales subalternos y de la marinería para cumplirlas y hacerlas cumplir. Este conocimiento es esencial para el buen funcionamiento del servicio.
Los superiores deben tratar a los Aspirantes con deferencia, pero esto no justifica la desobediencia o falta de diligencia en sus deberes. La disciplina es clave en la Armada.
Al ser destinados a un buque, los Aspirantes deben llevar consigo los instrumentos y materiales necesarios para su formación. Esto incluye libros y diarios de navegación en blanco.
Los Aspirantes deben cumplir con puntualidad las órdenes recibidas y aprovechar su tiempo libre para estudiar y practicar. Esto es esencial para su desarrollo profesional.
Se prohíbe a los Aspirantes la familiaridad con sus inferiores, debiendo tratarlos con tacto y circunspección. Esto refuerza la jerarquía y el respeto en el servicio.
El principal deber de los Aspirantes es acreditar conocimientos profesionales y mantener una conducta moral ejemplar. La disciplina es fundamental en su carrera.
Durante su instrucción, los Aspirantes deben reconocer al Oficial de derrota como su inmediato Jefe y ayudar en los trabajos profesionales que se les encomienden.
Los Aspirantes deben asistir puntualmente a las academias a bordo, siempre que sus obligaciones lo permitan. La formación académica es crucial para su desarrollo.
Los Aspirantes deben prestar ciega obediencia a las comisiones del Oficial de guardia o del más caracterizado a bordo, en ausencia del Comandante.
Los Aspirantes pueden recibir licencia para bajar a tierra si cumplen con sus deberes y se destacan en el estudio. Deben presentar la documentación requerida.
Los Aspirantes deben llevar su diario de navegación con exactitud y orden, siguiendo el modelo designado. Esto es fundamental para su formación y evaluación.
En la mar, los Aspirantes deben trabajar diariamente en la situación observada y de estima, entregando datos al Oficial de derrota. Esto es parte de su formación práctica.
Si son habilitados por su Comandante, los Aspirantes serán tratados como Oficiales por toda la tripulación, aunque seguirán siendo considerados los últimos en la jerarquía.
Al separarse del buque, los Aspirantes deben solicitar al Comandante un certificado del tiempo de servicios, presentando sus diarios y cuadernos de cálculos.
Este artículo define quiénes son considerados oficiales subalternos en la Armada, abarcando desde el Primer Teniente hasta rangos inferiores. Es fundamental para entender la jerarquía dentro de la institución.
Todo Oficial de la Armada debe conocer a fondo la Ordenanza y las leyes relacionadas con su empleo. La ignorancia no es excusa para las faltas cometidas en el ejercicio de sus funciones.
Los Oficiales destinados a un buque deben presentarse ante su Comandante para recibir su cargo o comisión correspondiente. Este proceso es esencial para la organización del servicio.
Los Oficiales deben informarse sobre el estado del buque y sus componentes para asegurar un buen desempeño en sus funciones. Este conocimiento es vital para la seguridad y operatividad.
Los Oficiales designados como Jefes de brigadas deben llevar libretas del personal bajo su mando. Esto es importante para la organización y control de la tripulación.
Los Oficiales deben conocer a fondo a la tripulación y sus habilidades para maximizar su utilidad en el servicio. Este conocimiento es clave para la efectividad operativa.
Los Oficiales deben escuchar con respeto las reprensiones del Comandante y no pueden rehusar arrestos. La desobediencia será considerada una falta grave.
Los Oficiales no pueden tomar acciones privadas ante quejas contra sus superiores y deben seguir el protocolo establecido. La insubordinación será sancionada.
Los Oficiales deben alternar en trabajos y comisiones, comenzando por el más moderno en caso de igualdad de categoría. Esto asegura un reparto equitativo de responsabilidades.
En caso de dudas sobre el servicio, los Oficiales deben seguir las instrucciones del Comandante y pueden elevar quejas si no reciben justicia. Este procedimiento es clave para la resolución de conflictos.
Los Oficiales no pueden pernoctar fuera del buque sin permiso del Comandante. Esta norma es crucial para la disciplina y la seguridad del personal.
Los Oficiales deben usar el uniforme reglamentario en el servicio, reflejando la decencia y el respeto por su empleo. Esto es fundamental para la imagen institucional.
Todo Oficial subalterno debe portar el sable y pistola reglamentarios en los servicios de armas. Esto es esencial para el cumplimiento de sus funciones en el servicio militar.
Los Oficiales deben realizar un estudio constante de su profesión y participar en ejercicios prácticos. Esto es clave para su desarrollo profesional y la efectividad en sus funciones.
Los Oficiales deben contar con una serie de libros e instrumentos necesarios para su labor. La falta de estos será señal de desaplicación en el servicio.
Todos los Oficiales deben llevar un diario particular de navegación, siguiendo un modelo aprobado por la Secretaría de Guerra y Marina. Este diario debe incluir todos los cálculos y observaciones relevantes para asegurar la correcta navegación.
Cada Oficial está obligado a cumplir con sus cometidos y comisiones a bordo, demostrando su aptitud y celo por el buen servicio. Esto incluye participar en conferencias y ejercicios.
En los desembarcos de marinería, cada pelotón será mandado por un Oficial bajo la dirección del Jefe de la columna. Este debe ser el Oficial más caracterizado o antiguo.
El Oficial de guardia puede actuar en casos ordinarios y regulares sin consultar al Oficial más antiguo, salvo en situaciones extraordinarias. En ausencia prolongada del Comandante, tomará el mando el de mayor antigüedad.
Los Oficiales de la guarnición de tropa turnarán sus servicios según categoría y antigüedad, participando en desembarcos y ejercicios con sus tropas.
Al finalizar su turno, el Oficial de guardia debe nombrar a su reemplazo y cumplir con las funciones que se le asignen, especialmente en situaciones de guerra.
El Oficial que regrese de una misión sin haber cumplido su objetivo no repetirá la salida hasta que le toque nuevamente por escala, salvo en casos específicos.
Un Oficial en calidad de subordinado debe actuar como si estuviera a cargo, aplicando toda su inteligencia y actividad en el desempeño de sus deberes.
Los Oficiales deben informar a sus superiores sobre cualquier aspecto que consideren útil para el servicio, incluyendo el progreso de labores y la negligencia de subordinados.
Los Oficiales no de servicio deben presentarse espontáneamente en las faenas donde su presencia sea útil, especialmente en condiciones adversas.
Durante faenas significativas, los Oficiales no de guardia deben limitarse a las tareas asignadas, respetando la autoridad del Oficial Jefe de la guardia.
Las guardias en puerto tienen una duración de veinticuatro horas, comenzando por el Oficial más moderno y siguiendo la escala correspondiente.
Los Oficiales subalternos se organizarán en turnos para la formación de guardias, asegurando tiempo para llevar al día sus diarios y otras comisiones.
Los Oficiales de mayor categoría o antigüedad serán los Comandantes de las guardias, con el Comandante del buque distribuyendo los demás turnos.
El Oficial de guardia saliente debe transmitir claramente las órdenes del Comandante al entrante, incluyendo detalles sobre trabajos pendientes y la situación del buque.
El Oficial de guardia debe informar al Comandante sobre los sucesos en el barco y las actividades de los botes. También es responsable de comunicar cualquier ocurrencia grave y de pedir permiso para entregar o recibir la guardia.
El Comandante de la guardia tiene la autoridad para arrestar a individuos que infrinjan las normas, pero no puede imponer castigos sin autorización. Debe informar al Comandante o Segundo sobre cualquier detención.
El Oficial de guardia no debe abandonar su puesto a menos que sea por urgencia. Debe asignar subalternos para asegurar el cumplimiento de las tareas durante su ausencia.
El Oficial de guardia es responsable de que todos los miembros cumplan con sus deberes y debe actuar ante cualquier infracción. La vigilancia es clave para mantener la disciplina.
El Oficial que recibe la guardia asume la responsabilidad de todo lo que ocurra a partir de ese momento. Ninguna acción puede realizarse sin su permiso.
Los subalternos en guardia deben estar informados de las órdenes y son responsables de cualquier infracción. Sin embargo, no pueden tomar decisiones sin consultar al Comandante.
Las guardias se realizan cada cuatro horas y son relevadas en horarios específicos. El Oficial más antiguo comienza la guardia.
Durante la navegación, la guardia se entrega por categorías, asegurando que se transmitan todas las órdenes y condiciones relevantes del buque.
El libro de guardias es el registro oficial del servicio de mar y debe ser entregado al Oficial que recibe la guardia, junto con las explicaciones necesarias.
El Oficial de guardia debe asegurarse de que el buque mantenga la velocidad ordenada y no ejecutar maniobras sin autorización, salvo en emergencias.
Los Oficiales deben respetar las disposiciones del Oficial de guardia y advertir sobre cualquier peligro. La responsabilidad recae en todos los Oficiales para evitar daños.
El Oficial de guardia debe asegurarse de que las luces de situación estén encendidas y que los vigilantes cumplan con su deber de vigilancia.
El Oficial de guardia debe hacer sondar durante las maniobras en puertos y canales, asegurando la seguridad en estas operaciones.
El Oficial de guardia en puerto es responsable del cumplimiento de los deberes de la tripulación y del Reglamento interior.
Ningún Oficial puede faltar a su guardia a menos que haya una justificación válida. La disciplina en el cumplimiento de turnos es crucial.
El Oficial del Cuerpo de Guerra que tenga mayor antigüedad será responsable del material de guerra del buque. Este artículo establece la jerarquía y responsabilidad en la gestión de los recursos bélicos.
El Oficial está obligado a recibir un inventario de todos los efectos de su cargo, incluyendo municiones y artificios. Este procedimiento es esencial para el control y la seguridad del material bélico.
Se debe llevar un libro de cargo con las características de los cañones y libretas con la historia de cada boca de fuego. Esto permite un seguimiento detallado del estado de las armas.
El Oficial es responsable de la instrucción militar de la tripulación y debe proponer una distribución adecuada de los ejercicios. Esto asegura que la tripulación esté bien preparada para cualquier eventualidad.
El Oficial procurará que la tripulación se adiestre en el manejo de armas y otros conocimientos técnicos. Esto es crucial para el desempeño efectivo en situaciones de combate.
El Oficial debe asegurarse de que las armas portátiles estén en perfecto estado y reportar cualquier defecto. Esto es fundamental para la seguridad y efectividad operativa.
El Oficial debe garantizar que los Condestables y Cabos de cañón cumplan con sus deberes. Esto es esencial para mantener la disciplina y la operatividad del equipo.
Cada mes, se deben limpiar y arreglar los pañoles de granadas y artificios, tomando precauciones al abrir el pañol de pólvora. Esto es crucial para la seguridad del buque.
En la mar, el Oficial debe revisar frecuentemente la artillería, especialmente en mal tiempo, para asegurarse de que esté trincada y asegurada. Esto es vital para la seguridad del buque.
Antes de salir a campaña, el Oficial debe asegurarse de que la pólvora y otros materiales explosivos estén en buen estado. Esto es fundamental para la seguridad de la misión.
Al recibir pólvora u otra materia explosiva, el Oficial debe cerciorarse de su estado antes de salir de los almacenes. Esto es crucial para prevenir accidentes.
El Oficial dirigirá las maniobras de desembarco de artillería para evitar accidentes. Esto es esencial para la seguridad durante operaciones críticas.
Durante desembarcos de gente armada, el Oficial debe vigilar que cada miembro esté provisto del armamento necesario. Esto es crucial para el éxito de la misión.
Después de un ejercicio de fuego, el Oficial revisará el armamento para asegurarse de que no haya materiales explosivos ocultos. Esto es fundamental para la seguridad del personal.
Después de un combate o ejercicio de fuego, el Oficial debe asegurarse de que se recojan todos los pertrechos y se revisen los cañones. Esto es crucial para mantener la operatividad del buque.
El Oficial de equipo debe entregar un estado pormenorizado de la artillería y equipo militar bajo su cargo mensualmente. Este informe es crucial para el control y mantenimiento del material bélico.
En caso de desembarco, el Oficial debe entregar su cargo bajo inventario al sustituto designado, con la supervisión del Segundo Comandante. Este procedimiento garantiza la continuidad y responsabilidad en la gestión del equipo.
El Oficial de derrota es responsable de llevar el diario de navegación con precisión, siguiendo las instrucciones del Comandante. Este registro es vital para la seguridad y planificación de la navegación.
El Oficial debe llevar un libro titulado Diario de Cronómetros, registrando el estado y observaciones de los cronómetros a bordo. Esto es esencial para la navegación precisa.
El Oficial formará tablas que comparen la variación y perturbación de los compases del buque, asegurando su precisión con el compás magistral. Esto es crucial para la navegación efectiva.
Todos los cálculos de observaciones deben ser anotados en un libro especial, que será visado por el Comandante. Esto sirve como comprobante para la Secretaría de Guerra y Marina.
El Oficial llevará un libro especial para anotar noticias hidrográficas y meteorológicas, contribuyendo al conocimiento del entorno marítimo. Esta información es vital para la seguridad de la navegación.
El Oficial debe recoger y anotar datos sobre mareas, vientos y otros factores en puertos, contribuyendo al estudio hidrográfico. Esta información es esencial para la navegación segura.
En el diario de navegación, el Oficial anotará novedades y cualquier incidente significativo que ocurra durante la guardia. Esto es crucial para el seguimiento de la seguridad del buque.
El Oficial debe asegurarse de que el cuaderno de bitácora no contenga errores o enmendaduras, manteniendo su integridad. Esto es esencial para la validez de los registros.
El Oficial debe verificar la exactitud de las sondas y derroteros, alertando al Comandante sobre posibles riesgos. Esto es vital para la seguridad en la navegación cercana a la costa.
El Oficial debe sacar la perspectiva de puntos notables para recaladas, asegurando la seguridad en la navegación. Esto incluye la recolección de datos relevantes en islas y arrecifes.
El Oficial debe prestar atención a la variación de la aguja y el estado de los cronómetros, asegurando la precisión en la navegación. Esto es crucial para evitar errores en la ubicación.
El Oficial debe proporcionar un parte diario al Comandante con información sobre la situación del buque, rumbo y consumo de carbón. Esto es esencial para la gestión operativa.
El Oficial será responsable de la instrucción de los Aspirantes a bordo, proponiendo un plan de estudios y rindiendo informes mensuales al Comandante. Esto es clave para la formación profesional.
Los Aspirantes recibirán instrucción en buques-escuelas con la ayuda de profesores y Oficiales. Se distribuirán las clases importantes para asegurar una formación adecuada.
El Comandante puede eximir de guardias a quienes cumplan con sus deberes en la instrucción de Aspirantes, otorgando una gratificación del 15% sobre su haber. Esto incentiva el desempeño destacado.
Los Oficiales son responsables de los instrumentos de navegación y otros objetos, asegurando su conservación en perfecto estado. Esto es crucial para la seguridad en la navegación.
Todos los efectos a cargo de los Oficiales deben estar inventariados y valorados, con anotaciones de entradas y salidas. Esto asegura un control adecuado de los recursos.
Mensualmente, se realizará una revista de los efectos a cargo del Contramaestre y timoneles, asegurando su limpieza y estado. Esto es esencial para el mantenimiento del buque.
Los timoneles son responsables de la limpieza y conservación de las bitácoras y banderas. Esto contribuye a mantener la imagen y funcionalidad del buque.
Antes de zarpar, se debe verificar el estado de la rueda, timón y otros equipos, informando cualquier falta al Comandante. Esto es vital para la seguridad en la navegación.
Durante el uso de artillería, se debe asegurar que los cronómetros estén en manos de los designados antes de iniciar disparos. Esto es esencial para la seguridad y precisión.
Al finalizar viajes largos, se debe entregar un croquis de la ruta al Comandante, incluyendo detalles sobre vientos y corrientes. Esto ayuda en la planificación futura.
Se deben estudiar las cartas de las costas navegadas, anotando errores y comunicando hallazgos al Comandante. Esto es importante para la seguridad marítima.
Mensualmente, se entregarán al Comandante los estados de cronómetros y perturbaciones de la aguja magistral. Esto asegura el correcto funcionamiento de los instrumentos.
Se especifican los libros que deben llevarse para el desempeño de la comisión, incluyendo el libro de cargo y diario de navegación. Esto es clave para la documentación.
Se detallan los documentos que deben entregarse mensualmente al Oficial del Detall, incluyendo estados de cronómetros y relación de consumos. Esto asegura un control administrativo.
En caso de transbordo, se debe entregar el cargo de manera formal con la intervención del Segundo Comandante. Esto asegura la continuidad de las operaciones.
Se designará al Oficial que sigue en rango al Jefe del Detall como Oficial de equipo en cada buque de la Armada. Esto asegura una jerarquía clara.
El Oficial permanecerá en su cargo por un mínimo de un año, salvo en casos de ascenso o enfermedad. Esta disposición asegura la estabilidad en la gestión de funciones a bordo.
Las funciones del Oficial incluyen la vigilancia de los efectos de los cargos, la guarda de inventarios y la inspección del material a bordo. Este artículo establece las responsabilidades clave del Oficial en la gestión de recursos.
Se entregarán libros y útiles necesarios al Oficial para el desempeño de su comisión. Esto es esencial para mantener un control adecuado sobre los recursos a bordo.
Se anotarán en el libro general de inventarios todos los artículos de dotación de cada buque, asegurando que las adquisiciones sean solo para reposición. Este artículo es fundamental para la gestión de inventarios.
Todo buque será inventariado al ser puesto en servicio, con la autorización de empleados de la Armada y Hacienda. Este procedimiento es vital para la transparencia en la gestión de recursos.
Los artículos recibidos después de los inventarios generales serán anotados y el Oficial de cargo otorgará un recibo. Este proceso garantiza la correcta recepción y documentación de recursos.
Los Oficiales de cargo deben guardar y estibar los pertrechos de manera segura, evitando su uso indebido. Este artículo enfatiza la importancia de la seguridad en la gestión de recursos.
Cualquier diferencia entre la factura y lo recibido debe ser comunicada al Comandante para investigar la causa. Este procedimiento es clave para mantener la integridad de los inventarios.
Solo el Segundo Comandante puede autorizar la firma de la papeleta de consumo de efectos necesarios para el buque. Este artículo establece un control sobre el uso de recursos.
El Comandante es responsable de la existencia de efectos que se reflejan en los libros y los inventarios. Este artículo subraya la importancia de la responsabilidad en la gestión de recursos.
Además del libro de inventarios, el Oficial llevará otro para asentar los efectos excluidos con autorización. Esto es importante para el control de recursos.
La entrega del cargo debe hacerse con la intervención del Comandante y el Segundo, quienes firmarán los libros e inventarios. Este procedimiento asegura la correcta transferencia de responsabilidades.
Durante la navegación en Escuadra, el Jefe del Estado Mayor intervendrá en la entrega de cargo. Esto refuerza la supervisión en la gestión de recursos.
El Oficial de equipo debe llevar libros y carpetones bajo su guarda, anotándolos en orden. Esto es esencial para la organización y control de la documentación.
Se especifican los tipos de libros y carpetones que debe llevar el Oficial de equipo para su labor. Esta clasificación ayuda a mantener un control adecuado de la documentación.
El artículo establece los estados que deben ser rendidos mensualmente al Detall, incluyendo armamento marinero y militar, así como relaciones de consumos y adquisiciones. Estos informes son esenciales para la administración de recursos en la Armada.
El Jefe del Detall tiene la responsabilidad de seguir al Comandante en mando y rango, y administrar diversos aspectos del buque. Su papel es fundamental en la ausencia del Comandante, asumiendo funciones críticas.
El nombramiento del Jefe del Detall es competencia de la Secretaría del ramo, aunque en el extranjero puede ser designado por el Comandante en Jefe. Este proceso asegura que siempre haya un líder competente a cargo.
El Jefe del Detall debe conocer las obligaciones de sus subordinados y superiores, así como las leyes y reglamentos aplicables. Su responsabilidad es garantizar el buen desempeño de su comisión.
El Jefe del Detall ejerce autoridad sobre todos los Oficiales del buque, asegurando el cumplimiento de las obligaciones y la armonía en el servicio. Su liderazgo es clave para la disciplina a bordo.
El Jefe del Detall debe organizar turnos de guardia y otros planes de servicio, asegurando que estén visibles para la tripulación. Esto ayuda a mantener el orden y la disciplina a bordo.
Todo Jefe u Oficial debe familiarizarse con el arreglo especial del buque y su dotación, reportando cualquier defecto al Comandante. Este conocimiento es vital para el buen funcionamiento del buque.
El Jefe del Detall debe informarse sobre las capacidades y antecedentes de la dotación para hacer una adecuada distribución de puestos. Esto es esencial para optimizar el rendimiento del equipo.
Se establece que cada Oficial debe tener en su poder listas y documentos relevantes para su cargo, asegurando que estén informados y preparados. Esto contribuye a la organización del servicio.
El Jefe del Detall no debe alterar las instrucciones del Comandante en su ausencia, asegurando el cumplimiento de las órdenes establecidas. Esto es clave para la continuidad del servicio.
El Jefe del Detall no puede ausentarse del buque sin permiso del Comandante, lo que garantiza la presencia de un líder en todo momento. Esta norma es crucial para la seguridad del buque.
El Jefe del Detall preside la Cámara de Oficiales, manteniendo el orden y evitando conversaciones inapropiadas. Su rol es fundamental para la convivencia y el respeto a bordo.
Toda orden relacionada con el servicio militar o marinero debe ser transmitida por el Jefe del Detall, quien es responsable de su ejecución. Esto resalta la importancia de su rol en la cadena de mando.
En puerto, el Jefe del Detall está exento de otros servicios fuera de su cargo, a menos que sea necesario. Esto permite que se concentre en sus responsabilidades principales.
Si el Jefe del Detall no puede ejercer sus funciones, será sustituido por el Oficial de Guerra que le siga en categoría. Esto asegura la continuidad en la administración del buque.
Se establece que todos los días a las diez de la mañana se realizará una revista de policía en los departamentos del buque. El Comandante será informado de cualquier defecto observado durante esta revisión.
Se establece la obligación de vigilar que las limpiezas se realicen adecuadamente y que se reporten infracciones de leyes o reglamentos. Las medidas preventivas incluyen el arresto de culpables y el relevo de Oficiales.
Se regula que en días francos, ningún tripulante podrá bajar a tierra sin el permiso del Comandante. Además, se fijarán horas de regreso para la tripulación.
Se prohíbe la venta de frutas o víveres malsanos a la tripulación y se establece que los precios no sean exorbitantes. Se debe supervisar la adquisición de artículos permitidos.
Se establece la obligación de formar filiaciones de los individuos que ingresen al buque, incluyendo fotografías y siguiendo lo estipulado en el Tratado I.
Al embarcar, se entregará una libreta a cada individuo, que será utilizada para registrar su desempeño y cambios de destino. Solo podrá cambiarse por ascenso o desembarco.
Se establece que el Oficial de equipo administrará todos los pertrechos del buque, asegurando la entrega adecuada a los Oficiales de cargo.
Antes de cada viaje, el Médico deberá reconocer a los individuos del equipaje que no puedan salir a la mar, informando al Comandante para su desembarque.
Se debe asegurar que los objetos de uso a bordo ocupen su lugar designado y que no sean extraídos sin consentimiento. El Oficial debe estar informado sobre el inventario.
Se debe designar un lugar específico para guardar las llaves de los pañoles y bodegas, asegurando que no se extraigan sin necesidad extrema durante la noche.
Se asegura que todos los centinelas estén en sus puestos y cumplan con las consignas, las cuales deben ser comunicadas por escrito al Oficial de guardia.
Se debe prestar atención a la conservación de la arboladura, jarcia y velamen, asegurando que se mantengan en buen estado y se evite la oxidación.
Se debe asegurar la conservación de las embarcaciones menores, manteniéndolas limpias y en el estado adecuado cuando no estén en servicio.
Todas las solicitudes de los Oficiales y tripulación deben ser elevadas al Comandante a través de los conductos establecidos, asegurando el debido proceso.
Se establece la estructura de ayudantes en buques de diferentes clases, especificando el número de Oficiales y tripulación requeridos.
Este articulo establece que al reverso de cada licencia absoluta o certificado de baja se inscriba la filiacion del individuo, incluyendo variaciones en sus senas particulares. Esto garantiza un registro actualizado y preciso de la identidad del titular.
El articulo indica que los Oficiales de cargo deben recibir personalmente los pertrechos, víveres y medicinas, asegurando que cumplan con las condiciones necesarias. Esto es crucial para el buen funcionamiento y la operatividad de la unidad.
Este articulo establece que al embarcar o desembarcar materiales explosivos, se debe izar una bandera roja y apagar todos los fuegos. Esto es una medida de seguridad esencial para prevenir accidentes.
El articulo obliga a informar al Comandante sobre cualquier defecto que afecte la seguridad del buque, especialmente en áreas críticas. Esto contribuye a la prevención de accidentes y mejora la seguridad en el mar.
Este articulo establece que durante maniobras, el oficial debe hacerse cargo de la cubierta si el Comandante no está presente. Esto asegura que las operaciones se realicen de manera ordenada y segura.
El articulo menciona que el oficial intervendrá en la formación del inventario de los efectos del finado a bordo. Esto es importante para la correcta administración de los bienes del personal.
Este articulo establece que se debe proveer a los oficiales de víveres y pertrechos necesarios antes de una expedición. Esto es esencial para garantizar la eficacia y seguridad de la misión.
El articulo enfatiza la importancia de vigilar la instrucción de los Aspirantes y su cumplimiento de órdenes. Esto es crucial para la formación de nuevos miembros de la tripulación.
Este articulo permite al oficial hacer indicaciones al Oficial de guardia en caso de que no haya un Jefe superior en cubierta. Esto asegura que la navegación se mantenga bajo control.
El articulo establece que se debe vigilar la apertura de pañoles con explosivos, asegurando la presencia de oficiales competentes. Esto es fundamental para prevenir accidentes durante operaciones peligrosas.
Este articulo establece que en situaciones de emergencia, el oficial debe mantener el orden y ejecutar las providencias del Comandante. Esto es esencial para la seguridad de la tripulación y el buque.
El articulo indica que durante el zafarrancho de combate, el oficial debe verificar que todos ocupen sus lugares designados. Esto es crucial para la preparación y eficacia en combate.
Este articulo establece que el oficial debe estar al lado del Comandante durante el combate, listo para actuar. Esto asegura una respuesta rápida y coordinada en situaciones críticas.
El articulo menciona que el oficial debe cuidar que se remedien provisionalmente las averías del buque. Esto es vital para asegurar que el buque pueda seguir operando en caso de ser necesario.
Este articulo establece que el oficial debe informar sobre los daños sufridos y la conducta de la tripulación tras un combate. Esto es importante para la evaluación de la efectividad y la moral de la tripulación.
El articulo establece la responsabilidad de examinar el estado de las calderas y maquinas del buque, así como la existencia de carbón y grasas. También se menciona la importancia de conocer las averías y el tiempo de reparación necesario.
Antes de fondear, el oficial debe asegurarse de que se han realizado los preparativos necesarios. Una vez fondeado, es responsable de entregar al Comandante los pedidos de pertrechos y víveres.
El oficial debe verificar que el ancla tenga el orinque y boya en condiciones adecuadas antes de dejarla caer. La responsabilidad de esta verificación recae exclusivamente en él.
El oficial es responsable de que el buque esté debidamente amarrado, asegurando que las cadenas y estopores estén en condiciones adecuadas. Esto es vital para la seguridad del buque.
Cada vez que el buque salga o entre al puerto, el oficial debe entregar al Comandante estados de fuerza y víveres. Esta información es crucial para la logística del buque.
El oficial debe permanecer a bordo durante el desarme del buque, asegurándose de que se realice una entrega adecuada de documentos y archivos. Esto garantiza la continuidad del servicio.
Al entregar su cargo, el oficial debe hacerlo bajo un inventario que será visado por el Comandante e Interventor. Esta formalidad es esencial para la rendición de cuentas.
El oficial debe asegurar la exactitud de las noticias y documentos que presente al Comandante. Cualquier error en ellos recaerá sobre su responsabilidad.
El oficial deberá llevar una serie de libros y carpetas para el registro de la tripulación, decretos, causas, licencias y más. Esto es esencial para la organización del buque.
En ningún libro que deba llevar el oficial se permitirán enmendaduras, incluyendo documentos relacionados. Esta regla asegura la integridad de la información.
Mensualmente, el oficial debe entregar un legajo de documentos al Comandante para su remisión a la Secretaría. Esto incluye listas de administración y estados de fuerza.
Cada cuatro meses, el oficial debe formar estados generales de vestuario y equipo, así como de armamento marinero, para su remisión a la Secretaría.
Al final del año fiscal, el oficial debe cerrar las hojas de servicios del personal de Oficiales para su remisión a la Secretaría de Guerra y Marina.
El nuevo Comandante debe ser reconocido y tomar posesión de su cargo conforme a lo establecido. La orden de comisión será leída al personal del buque.
Después de tomar posesión, el Comandante debe informarse sobre el estado del buque y las aptitudes del personal. Esto es esencial para una buena gestión.
El Comandante del Arsenal debe atender la construcción y equipo del buque en grada, reportando defectos a su superior. Es fundamental para garantizar la calidad del buque en construcción.
El Comandante debe asegurarse de que las obras y el equipo del buque se realicen conforme a los planos y especificaciones. Su responsabilidad incluye la calidad de los materiales utilizados.
El Comandante que supervise la construcción en Arsenales ajenos debe documentar cada incidente y las dimensiones de las piezas importantes. Esto asegura un registro detallado del proceso de construcción.
Las notas de construcción se clasificarán para formar un Historial que se enviará a la Secretaría correspondiente. Este historial es clave para el seguimiento y evaluación del buque.
El Comandante debe garantizar que los Oficiales tengan libertad de acción y reporten cualquier falta en el cumplimiento de contratos. Esto fomenta un ambiente de trabajo eficiente.
El Comandante y sus Oficiales deben asistir a reconocimientos y pruebas de la embarcación, anotando incidentes y enviando reportes a sus superiores. Esto es crucial para el control de calidad.
Al concluir la construcción, el Comandante debe llenar el Historial del buque y entregar un duplicado a su sucesor. Esto asegura la continuidad en la gestión del buque.
El Comandante debe recibir un informe detallado sobre las condiciones y características del buque de su predecesor. Esto es esencial para una gestión efectiva del buque.
El Comandante debe probar la arboladura, velamen y máquina del buque a la brevedad tras recibir el mando. Esto es crucial para garantizar la operatividad del buque.
Desde el momento en que asume el mando, el Comandante es responsable de la seguridad del buque y del desempeño de su tripulación. Esto implica una gran responsabilidad y liderazgo.
Si el Comandante fallece, el siguiente en categoría asume el mando, cumpliendo con ciertos requisitos. Esto asegura la continuidad del mando en situaciones críticas.
Al cesar en el mando, el Comandante puede transbordar un número limitado de marinería. Esto facilita la transición y continuidad de operaciones.
Durante el desarme del buque, el Comandante debe mantener vigentes las ordenanzas y reglamentos hasta completar la entrega del mando. Esto asegura el cumplimiento normativo.
La autoridad del Comandante se mantiene hasta que se entregue el mando de Armas. Esto refuerza la importancia del liderazgo en la gestión del buque.
El Jefe u Oficial a cargo de un buque tendrá su oficina separada y podrá designar un Secretario. Esto organiza la estructura administrativa de la Armada.
El Comandante debe mantener varios libros para el registro de correspondencia oficial, informes y biografías de Jefes y Oficiales. Estos libros son esenciales para la organización y control administrativo en la Armada.
El Comandante del Arsenal debe formular un plan de dotación de plazas basado en las necesidades del servicio. Esto asegura que la tripulación esté adecuadamente compuesta para cumplir con las funciones requeridas.
El Comandante debe asegurarse de que las listas de equipajes contengan la información precisa de los individuos embarcados. Esta revisión es fundamental para la seguridad y organización del buque.
Se establece que la tripulación no debe exceder el número señalado en el presupuesto vigente, salvo en casos excepcionales. Esto ayuda a mantener la eficiencia operativa del buque.
El Comandante debe solicitar el reconocimiento de individuos bisoños o enfermos en su tripulación y gestionar su reemplazo. Esto es esencial para mantener la efectividad del servicio.
El Comandante puede dictar órdenes adicionales para la policía interior de su buque, previa aprobación de su superior. Esto permite adaptarse a las necesidades del servicio.
El Comandante puede modificar el Reglamento de policía interior en situaciones extraordinarias, informando a su superior. Esto asegura que el buque opere eficientemente en circunstancias adversas.
El Comandante debe inspeccionar que los Oficiales cuenten con los libros y uniformes reglamentarios, reportando cualquier falta. Esto es esencial para el cumplimiento de las normativas.
Los Oficiales no deben ser empleados en comisiones que no sean decorosas o ajenas al servicio. Esto protege la integridad y la imagen de la Armada.
El Comandante debe reprender a los Oficiales de manera discreta y puede arrestarlos por faltas. Esto asegura un manejo adecuado de la disciplina en el buque.
En caso de delitos que excedan un mes de arresto, se debe proceder conforme al Código de Justicia Militar. Esto establece un marco legal claro para el manejo de faltas graves.
No se permitirán alteraciones en el Reglamento de Uniformes, asegurando que todos los Oficiales y tripulación vistan de acuerdo a lo preceptuado. Esto mantiene la uniformidad y disciplina.
El Comandante debe asegurarse de que los castigos impuestos sean los autorizados por la ley. Esto es crucial para mantener la legalidad y el respeto a los derechos de la tripulación.
El Comandante debe asegurar que el equipaje sea tratado adecuadamente y que no haya injurias entre los miembros de la tripulación. Esto fomenta un ambiente de respeto y camaradería.
Durante las horas de descanso, se permitirá toda distracción que no afecte la disciplina ni la moral. Esto ayuda a mantener un equilibrio entre el trabajo y el descanso.
Este articulo establece la prohibicion de comercio de raciones entre despenseros y equipaje, así como entre los individuos del mismo. Esta medida busca mantener la disciplina y el orden dentro de la tripulación.
El articulo exige que los planes generales de la tripulacion sean visibles para todos los miembros del buque. Esto incluye destinos en combate, guardias y otras responsabilidades.
Este articulo establece que el Jefe del Detall debe realizar una revista diaria a los departamentos del buque. Su objetivo es garantizar que el buque esté listo para ser revisado.
El articulo requiere que el Jefe del Detall inspeccione diariamente la cocina y sus utensilios. Esto asegura la calidad de la alimentación de la tripulacion.
Este articulo establece la responsabilidad de vigilar la limpieza y el arreglo de los botes. La buena condición de las embarcaciones es vital para el prestigio del buque.
El articulo exige que el Médico Cirujano presente un parte diario sobre la salud de la tripulacion. Esto es fundamental para el control de enfermedades a bordo.
Este articulo establece la responsabilidad del Jefe del Detall sobre la desercion de sus tripulantes. Se deben tomar precauciones para evitar situaciones que lleven a la desercion.
El articulo establece que las ordenes superiores deben ser comunicadas inmediatamente a los miembros de la dotacion. Esto es crucial para la eficacia operativa.
Este articulo enfatiza la importancia de la salud y el aseo de la tripulacion y del buque. Se deben evitar exposiciones innecesarias a condiciones adversas.
El articulo establece que las licencias de la dotacion deben incluir anotaciones sobre conducta y estado de salud. Esto es importante para el seguimiento del personal.
Este articulo requiere que se expida un certificado al personal que se separe del barco, detallando su situación laboral. Esto es necesario para el pago de haberes.
El articulo establece la necesidad de levantar un acta en caso de defuncion a bordo, detallando las circunstancias. Esto es importante para el registro y efectos civiles.
Este articulo establece que al regresar al puerto, se deben presentar los presupuestos de vencimientos del buque. Esto asegura el pago oportuno de haberes.
El articulo establece que al avistar otro buque de la Armada, se debe izar el numeral correspondiente. Esto es parte del protocolo de respeto y reconocimiento.
Este articulo establece la obligación de cumplir con los reglamentos de la Armada y de la Marina Mercante. Esto es esencial para la operatividad y seguridad.
Este artículo establece el procedimiento para la cesión de mando en caso de que el Segundo Comandante o un Oficial de cargo deba cesar en su comisión. Se ordenará la entrega respectiva al siguiente en antigüedad o rango, asegurando la continuidad del mando.
El artículo indica que en caso de estar en un puerto infestado, se deben tomar precauciones para evitar contagios, asegurando que los médicos a bordo actúen conforme a protocolos de salud. Esto es esencial para la seguridad de la tripulación.
Este artículo establece que el servicio debe ser distribuido entre los oficiales de manera equitativa, asegurando que las horas de comida no se interrumpan. Esto promueve un ambiente de trabajo justo y organizado.
El artículo menciona que las guardias deben ser realizadas por los oficiales correspondientes en turno, asegurando que haya suficiente personal a bordo en casos fortuitos. Esto es vital para la seguridad del buque.
Este artículo prohíbe que el Jefe del Detall y el Oficial del Cuerpo de Guerra se ausenten del buque al mismo tiempo, salvo por asuntos del servicio. Esto asegura que siempre haya liderazgo a bordo.
El artículo establece que siempre debe haber al menos un médico cirujano a bordo, asegurando la atención médica continua para la tripulación. Esto es fundamental para la salud y seguridad en el mar.
Este artículo permite al comandante dividir la tripulación en tres o más turnos de guardia, siempre que no perjudique el servicio. Esto puede optimizar la operatividad del buque.
Se prohíbe que los oficiales y la tripulación se separen del buque durante horas de trabajo para asuntos no relacionados con el servicio. Esto asegura la disponibilidad del personal en todo momento.
El artículo establece que durante los paseos, la tripulación debe vestir el uniforme reglamentario y no portar armas. Esto promueve la disciplina y el orden en la presentación del personal.
El artículo requiere que el Jefe del Detall anote en un libro especial los permisos de bajada a tierra de la tripulación, incluyendo clases y nombres. Esto permite un control efectivo de la presencia a bordo.
Este artículo establece que el comandante debe asistir a las faenas de importancia y asegurarse de que se ejecuten correctamente, supervisando a los oficiales y reportando novedades. La supervisión es clave para evitar accidentes.
Durante su permanencia en puerto, el comandante debe organizar academias para los oficiales sobre diversos temas relevantes para su formación. Esto fomenta el desarrollo profesional continuo.
El artículo establece que el comandante debe realizar ejercicios de combate con la tripulación para asegurar la preparación y seguridad del buque. Estos ejercicios son esenciales para la instrucción militar.
Este artículo indica que se debe realizar un zafarrancho general de combate semanalmente, asegurando que la tripulación esté habituada a sus deberes. Esto es fundamental para la operatividad en situaciones de emergencia.
El artículo establece que se deben examinar las lanchas de vapor y sus componentes para asegurar que estén en buen estado de servicio. Esto es crucial para la seguridad y operatividad del buque.
El artículo establece que se podrá encender hornos y poner en movimiento las máquinas o calderas con el permiso del Jefe superior, si se considera necesario para su conservación. Esta medida busca garantizar la operatividad de los equipos a bordo.
Se indica que en buques mixtos se deben verificar operaciones de navegación a vela al menos dos veces en verano y una vez en invierno. Esta práctica asegura el correcto funcionamiento del buque en diferentes condiciones climáticas.
El artículo enfatiza la necesidad de tomar precauciones al abrir pañoles de pólvora y otros materiales inflamables. Se busca prevenir siniestros que puedan comprometer la seguridad del buque y su tripulación.
El artículo establece que se debe estar al tanto de las reparaciones necesarias en las máquinas y calderas del buque. Esto asegura que se atiendan oportunamente las observaciones para el buen servicio.
Se detalla el procedimiento a seguir en caso de que se necesiten reparaciones urgentes sin autorización previa. Se permite el uso de fondos a bordo para asegurar la operatividad del buque.
El artículo establece que se puede emplear personal propio o de otros buques para reparaciones, cuidando los costos y horarios. Esto busca optimizar recursos durante el mantenimiento.
Se establece que el Jefe del establecimiento ejerce el mando en trabajos de dique, mientras que el Comandante del buque mantiene facultades de inspección. Esto asegura una coordinación efectiva en las reparaciones.
El artículo permite solicitar auxilio a autoridades locales o buques amigos en caso de averías en puerto extranjero, asegurando que se informe a la Secretaría. Esto es vital para la seguridad del buque.
Se permite acudir a arsenales de naciones amigas en caso de urgencia, siempre que se actúe con tacto y se informe a la superioridad. Esto es crucial para obtener recursos necesarios rápidamente.
Cada tres meses se deben rendir informes detallados sobre el estado de diversos elementos del buque, asegurando que se identifiquen necesidades de reparación. Esto contribuye a la planificación del mantenimiento.
Se establece la obligación de cuidar las bombas de baldeo y otros accesorios, anotando su rendimiento diario. Esto es esencial para la operatividad y seguridad del buque.
El artículo establece que se debe vigilar la calidad de los víveres embarcados y garantizar que no se disminuya la ración asignada a la tripulación. Esto es fundamental para el bienestar de la tripulación.
Se deben seguir las instrucciones de la Secretaría en relación con el consumo de pertrechos para combate o ejercicios. Esto asegura el cumplimiento de normativas y procedimientos establecidos.
Se establece que se debe vigilar el estado del combustible para evitar incendios, asegurando que se reciba seco y se conserve adecuadamente. Esto es esencial para la seguridad a bordo.
Se prohíbe recibir efectos de transporte sin orden expresa del Jefe superior, aunque se permite en casos de urgencia. Esto busca asegurar el control sobre los bienes transportados.
Este artículo regula el desembarque de efectos y pertrechos en puertos extranjeros y nacionales, estableciendo la necesidad de autorización de los Oficiales de cargo. En caso de circunstancias imprevistas, se permite el desembarque sin orden previa, pero se debe comunicar posteriormente.
El Comandante tiene la autoridad para ejercer funciones consulares en alta mar y en puertos sin Cónsul, específicamente en relación con la Marina Mercante Nacional. Esto le otorga un papel importante en la gestión de tripulaciones.
Este artículo permite al Comandante recibir marineros mexicanos en puerto extranjero, incluso si la dotación está completa, siempre que se obtenga su consentimiento. Los marineros no aptos serán considerados pasajeros.
Se prohíbe la residencia a bordo de familias o particulares sin el permiso correspondiente del Jefe o de la Secretaría del ramo. Esta norma busca mantener la disciplina y el orden en el buque.
Para traer a la República a familias o individuos faltos de recursos desde el extranjero, se requiere una orden de la Secretaría o una requisición escrita del Cónsul. Esta norma es aplicable solo en casos específicos.
Este artículo establece que no se puede recibir a bordo a marineros o individuos consignados como presos sin una sentencia o petición de autoridad competente. Esto protege la integridad del buque.
Los pasajeros a bordo deben cumplir con los Reglamentos de policía y las disposiciones económicas del buque. Esto asegura el orden y la disciplina durante la travesía.
Cualquier persona extraña que se encuentre a bordo sin autorización debe ser entregada a la autoridad en el primer puerto nacional. Se debe realizar una requisa antes de zarpar para evitar estos casos.
El Comandante debe facilitar a las autoridades civiles o militares los medios para realizar diligencias judiciales, pero no puede permitir la aprehensión de subalternos sin orden previa.
El Comandante debe brindar auxilio a las autoridades de Hacienda cuando sea posible, asumiendo la responsabilidad de este servicio extraordinario. Esto implica un compromiso con la legalidad.
Se permite a las autoridades realizar reconocimientos en el buque, y si se detecta contrabando, el Comandante debe informar a la Secretaría para que se tomen las medidas correspondientes.
Este artículo protege la inviolabilidad del buque, prohibiendo cualquier acto de investigación por parte de autoridades extranjeras sin el consentimiento del Comandante. Esto asegura la soberanía del buque.
El Comandante debe prestar auxilio a buques armados de naciones amigas en situaciones no bélicas, salvo que tenga instrucciones contrarias. Esto fomenta la cooperación internacional.
El Comandante debe informar sobre los gastos y objetos empleados en la prestación de auxilio, asegurando que no se ofenda la dignidad de la Armada. Esto es clave para la rendición de cuentas.
Antes de zarpar, el Comandante debe examinar todos los artículos de consumo y repuesto, reportando cualquier defecto. Esto garantiza la preparación del buque para la misión.
Antes de zarpar, el comandante debe asegurarse de que todos los departamentos del buque estén provistos de los efectos necesarios. En caso de deficiencias, deberá remediarlas y notificar a la Secretaría correspondiente.
Se establece que no se debe zarpar sin al menos un mes de provisiones a bordo. Esta regla es fundamental para garantizar la seguridad y el bienestar de la tripulación durante la navegación.
El Oficial de derrota debe tener listas las tablillas de perturbación y realizar observaciones astronómicas necesarias. Esto es crucial para la navegación precisa y la corrección de desvíos.
El Médico del buque debe obtener la patente de sanidad antes de zarpar en viajes al extranjero. Esta medida es necesaria para garantizar la salud pública y evitar problemas legales.
Durante la navegación, los Oficiales y Aspirantes deben realizar operaciones diarias para determinar la posición del buque. Esto incluye el uso de instrumentos y tablas específicas.
Antes de zarpar, el comandante debe asegurarse de que la tripulación conozca las maniobras necesarias para navegar a la vela. Esto incluye aferrar velas y manejar la artillería.
Es responsabilidad del comandante asegurar que se realicen las anotaciones necesarias en los libros diarios del buque. Esto incluye datos relevantes adquiridos en países extranjeros.
El comandante debe asegurarse de que se lleve un diario de derrota y que se registren todas las observaciones relevantes. Esto es clave para la navegación segura y la responsabilidad del buque.
El comandante debe procurar economizar combustible durante la navegación, sin comprometer la velocidad. Esto implica un estudio constante de las condiciones del mar y el consumo del buque.
En navegación ordinaria, no se debe elevar la presión de la máquina a menos que sea por mal tiempo. Cualquier cambio debe ser registrado en el diario de bitácora.
En largas navegaciones, el comandante debe llevar piezas de respeto de la máquina y asegurarse de que estén en buen estado. Esto es vital para evitar fallos mecánicos.
Durante la navegación, especialmente de noche, debe haber personal en servicio para detectar cualquier objeto en el horizonte. Esto es esencial para la seguridad del buque.
Si es necesario arribar a un puerto diferente al autorizado, el comandante debe hacerlo por el menor tiempo posible y reportar la causa de la desviación.
El comandante debe mantener su posición en el orden de formación asignado en Escuadra, sin alterar el rumbo o velocidad, salvo por fuerza mayor.
Si un buque se separa de su derrota en Escuadra, debe regresar al punto designado y justificar la separación. Esto es importante para la responsabilidad del comandante.
El artículo establece que al navegar en Escuadra, no se harán señales a otros buques a menos que sea para repetir la señal del insignia o con permiso del Comandante en Jefe. Esto asegura una comunicación controlada y ordenada entre las embarcaciones.
Este artículo obliga a comunicar al Comandante en Jefe la aproximación de un buque o peligro por la proa mediante señales. La pronta comunicación es crucial para la seguridad de la Escuadra.
El artículo detalla que al navegar en Escuadra o División, se deben hacer señales de descubierta siguiendo el plan establecido. Esto es esencial para mantener la vigilancia y la seguridad en el mar.
En circunstancias sospechosas, se deberá poner a la tripulación en zafarrancho de combate al acercarse a un buque extranjero. Esto ayuda a prevenir conflictos y asegura la preparación ante posibles amenazas.
Al entrar a un puerto nacional con insignia superior, se debe solicitar permiso para fondear mediante señales. Esto asegura el respeto a la jerarquía y el orden en las operaciones navales.
Los Comandantes no están obligados a tomar prácticos en puertos nacionales, pero deben hacerlo en el extranjero si es necesario. Esto les permite mantener el control sobre la navegación de su buque.
Aunque los prácticos son responsables de averías, el Comandante sigue siendo responsable en caso de problemas. Esto resalta la importancia de la supervisión del Comandante sobre las acciones del práctico.
El Comandante puede conceder remolque a buques en peligro, siempre que no ponga en riesgo su propia embarcación. Este artículo establece criterios claros para la asistencia en el mar.
Después de fondear, el Comandante debe hacer una visita oficial a las autoridades de la Armada y del Ejército en el puerto. Esto fomenta el respeto y la colaboración entre las fuerzas armadas.
Al llegar a puerto, el Comandante debe entregar los pedidos para reponer víveres y otros consumos. Esto asegura que el buque esté siempre preparado para futuras misiones.
El Comandante debe autorizar el diario de máquina al finalizar cada viaje, asegurando que se lleve un registro preciso de las operaciones. Esto es vital para la rendición de cuentas.
Al llegar a un puerto, el Comandante debe anotar datos relevantes sobre la posición, vientos y corrientes. Esto contribuye a la recopilación de información valiosa para futuras misiones.
Si se encuentra a la vista del enemigo, el buque debe formar parte de la reserva y ayudar a buques averiados. Esto es crucial para la estrategia de combate y la protección de la flota.
El artículo establece la cantidad de cohetes y municiones que deben estar disponibles para hacer señales y romper el fuego. Esto asegura que el buque esté preparado para situaciones críticas.
El Comandante debe estar en el puente durante el combate y no puede tomar decisiones definitivas sin consultar al superior. Esto asegura una cadena de mando clara en situaciones críticas.
El artículo establece que en combate, un buque no debe atacar al enemigo sin la señal del Jefe correspondiente. También prohíbe abandonar el combate para hacer presa sin orden previa.
Este artículo obliga a los buques a combatir hasta el límite de sus fuerzas, incluso en caso de rendición. Se enfatiza la importancia de proteger el buque y evitar que el enemigo se apodere de él.
El artículo establece que al abordar al enemigo, el comandante debe priorizar la conservación de su buque. Debe designar a un oficial para que aborde el buque contrario.
Este artículo detalla el procedimiento para tomar posesión de un buque enemigo que ha arriado bandera. Se enfatiza la necesidad de actuar rápidamente y con decisión.
El artículo establece que al apresar un buque enemigo, se deben tomar precauciones para evitar su recuperación. Se menciona la importancia de transbordar a los oficiales y parte de la tripulación.
Los prisioneros deben ser tratados con humanidad y cortesía, recibiendo raciones similares a las de la tripulación. Se debe establecer vigilancia para evitar fugas.
Después del combate, el comandante debe ordenar la reparación de averías y distribuir la tripulación para optimizar la operatividad del buque.
El comandante debe informar a la autoridad correspondiente sobre los eventos del combate, incluyendo actos de valor y detalles de bajas.
Se requiere que el comandante rinda un informe detallado sobre cualquier apresamiento, incluyendo diagramas y detalles relevantes del incidente.
Si un buque de transporte avista al enemigo, debe evitar el combate, pero si es inevitable, debe optar por combatir y dañar al enemigo.
Antes de arriar la bandera, el comandante debe inutilizar objetos que puedan ser útiles al enemigo, asegurando que no caigan en manos contrarias.
El artículo establece que al descubrir indicios de guerra, se deben tomar precauciones para evitar sorpresas, especialmente en áreas remotas.
Al navegar por ríos o costas desconocidas, se debe mantener a bordo un práctico y dar instrucciones por escrito al oficial comisionado.
Se debe evitar abordajes y varadas, ya que las averías resultantes son responsabilidad del comandante si no se justifica la falta de previsión.
En caso de un abordaje entre un buque de la Armada y otro mercante, se debe nombrar una comisión imparcial para examinar los daños y determinar responsabilidades.
Se establecen las obligaciones sobre la entrega de copias de documentos relacionados con el buque mercante. El Capitán debe remitir un certificado de reparaciones a la Secretaría en caso de avería.
El Capitán está obligado a informar sobre cualquier avería o accidente en el buque, especificando causas y medidas tomadas. Este informe debe ser anotado en el cuaderno de bitácora.
Se establece que el procedimiento para informar sobre abordajes entre buques de la Armada es similar al de otros accidentes. Esto asegura un manejo uniforme de incidentes.
El Capitán debe ser el último en abandonar el buque en caso de naufragio, priorizando la seguridad de los pasajeros y la tripulación. Debe intentar salvar los objetos importantes.
El Capitán debe cuidar y conservar los objetos salvados en caso de naufragio, asegurando su entrega a las autoridades correspondientes. Esto es vital para la gestión de bienes.
El Capitán está eximido de presentarse ante la autoridad militar si su ausencia se debe a enfermedad o causa justificada. Esto protege al personal en situaciones críticas.
El Comandante es responsable de las averías sufridas por el buque, a menos que se demuestre fuerza mayor. Debe tomar precauciones adecuadas en condiciones adversas.
El Comandante debe seguir las disposiciones de los Comandantes en Jefe mientras esté en el extranjero, a menos que esté bajo órdenes de un superior. Esto asegura la coherencia en la operación.
El Comandante solo permitirá el desembarque de la dotación bajo ciertas condiciones, asegurando que no se afecte la operatividad del buque. Esto protege los intereses de la Armada.
Después de una larga ausencia, el Comandante debe informarse sobre las disposiciones recientes y solicitar actualizaciones a la Secretaría. Esto es vital para la correcta operación del buque.
El Comandante puede prestar auxilios en caso de naufragio, siempre que se cumplan ciertas condiciones. Esto refuerza la responsabilidad social de la Armada.
El Comandante debe autorizar los documentos periódicos presentados por el Jefe del Detall y remitir copias a las autoridades correspondientes. Esto asegura la transparencia administrativa.
El Comandante debe dar curso a las solicitudes que lleguen a él, asegurando que no se perjudiquen los intereses de su dotación. Esto fomenta un ambiente de trabajo justo.
El Comandante debe incluir un informe al calce de las solicitudes que recibe, acompañando la hoja de servicios del interesado. Esto garantiza un proceso transparente.
El Comandante debe asentar datos relevantes en los informes sobre solicitudes, incluyendo deudas al Erario si corresponde. Esto es crucial para la toma de decisiones.
Las instancias que hayan sido denegadas por disposición superior no podrán repetirse ni darse curso hasta pasado un año. Esta disposición busca evitar la repetición de solicitudes que ya han sido evaluadas y rechazadas.
El Comandante tiene la responsabilidad de vigilar la conducta del Contador del buque, realizando visitas mensuales para verificar operaciones y comprobantes. Esto asegura la transparencia y correcta administración de los recursos en el buque.
El Médico Subinspector de Escuadra o Departamento es el encargado del servicio sanitario en los buques, supervisando a los médicos y enfermeros. Su rol es crucial para mantener la salud de la tripulación.
Los Médicos Subinspectores deben reconocer al Jefe de Sanidad Naval y reportar sobre el servicio que les corresponde. Esto establece una cadena de mando clara en el ámbito de la salud naval.
El Médico Subinspector tiene varios deberes, incluyendo la vigilancia de la parte profesional de los médicos y la prevención de enfermedades. Estos deberes son esenciales para la salud de la tripulación.
El Médico Subinspector no podrá ordenar reconocimientos sin la autorización del Comandante en Jefe. Esto asegura que todos los procedimientos médicos se realicen bajo supervisión adecuada.
Cada trimestre, el Médico Subinspector debe rendir informes sobre los médicos a su cargo, lo que es fundamental para los procesos de ascenso. Esto promueve la transparencia y la evaluación del desempeño.
El Médico Subinspector debe pasar al Jefe del Estado Mayor las noticias de los médicos embarcados y los pedidos de suministros. Esto es clave para la gestión eficiente de recursos médicos.
Los buques de guerra deben contar con un número adecuado de médicos, dependiendo del presupuesto. Esto garantiza que la salud de la tripulación esté adecuadamente atendida en operaciones navales.
Se establecerá un turno de Médicos de guardia en Escuadras y Departamentos para atender emergencias. Esto es crucial para la atención médica continua en situaciones críticas.
Los médicos embarcados deben visitar a los enfermos de otros buques que no tengan facultativo. Esto asegura que todos los miembros de la tripulación reciban atención médica adecuada.
En buques con más de un médico, se distribuirá la asistencia a los enfermos. Esto optimiza la atención médica y asegura que todos los enfermos reciban la atención necesaria.
La revista de enfermería se realizará a las horas determinadas por el Comandante del buque. Esto establece un protocolo claro para la atención médica diaria.
El médico de mayor categoría supervisará la conducta de los demás médicos y del personal de salud. Esto garantiza que se mantenga un estándar de atención médica en el buque.
El médico o farmacéutico de menor categoría será responsable del repuesto de medicinas e instrumentos. Esto asegura que siempre haya suministros disponibles para la atención médica.
Todo Médico destinado a un buque debe presentarse al Jefe superior para ser reconocido y tomar posesión de su empleo. Este procedimiento es esencial para asegurar la correcta integración del personal médico en la tripulación.
El Médico en el buque es responsable de solicitar diariamente las raciones de dieta y otros suministros necesarios. Debe seguir las regulaciones vigentes para asegurar la salud de la tripulación.
El Médico debe asistir al recibo de medicinas y utensilios de cirugía, asegurando que todo esté en orden y en buen estado. Tiene la autoridad para rechazar lo que considere no adecuado.
El Médico tiene la obligación de reportar cualquier deficiencia en drogas y artículos relacionados al Comandante del barco. Esto es vital para mantener la salud de la tripulación.
El Médico debe asegurar el correcto almacenamiento de medicinas y utensilios en el botiquín del buque para evitar pérdidas o deterioros. Esto incluye el uso de un pañol adecuado.
En caso de escasez de agua, el Médico debe dirigir los procedimientos para hacer potable el agua obtenida por condensación. Esto es crucial para la salud de la tripulación.
El Médico debe llevar un diario de enfermería donde se registren las enfermedades del personal, lo que es clave para el seguimiento de la salud a bordo.
Durante la navegación en Escuadra, el Médico debe entregar partes sanitarios al Jefe de Sanidad Naval y al Segundo Comandante. Esto asegura una adecuada comunicación sobre la salud de la tripulación.
El Médico debe informar al Segundo Comandante sobre cualquier medida necesaria para asegurar la salud de los tripulantes, sugiriendo acciones adecuadas.
El Médico debe acompañar a los enfermos graves al hospital y proporcionar información relevante sobre su estado. Esto es vital para un tratamiento adecuado.
El Médico debe visitar frecuentemente a los enfermos en hospitales para informar sobre su estado al Comandante. Esto es importante para el seguimiento de la salud de la tripulación.
Al embarcar víveres, el Médico debe asegurarse de recibir las raciones de dieta correspondientes y reportar cualquier falta al Segundo Comandante.
El Médico debe verificar diariamente la calidad de las raciones y supervisar la distribución de alimentos, asegurando que se cumplan las necesidades dietéticas de los enfermos.
El Médico debe informar al Oficial de guardia antes de atender a un herido fuera de horas de visita, a menos que sea una emergencia. Esto es clave para la correcta gestión de la atención médica.
El Médico debe reportar al Comandante sobre cambios necesarios en el uniforme y la alimentación de la tripulación según el clima. Esto es importante para el bienestar de todos.
El buque debe recoger la patente de sanidad de las Oficinas del puerto antes de zarpar al extranjero. Este procedimiento es esencial para garantizar la salud pública y el cumplimiento de normativas sanitarias internacionales.
En caso de declararse una enfermedad epidémica, el buque debe indicar medidas para mitigar el riesgo y redactar una memoria sobre la enfermedad. Esto incluye información sobre causas, síntomas y medidas profilácticas.
Si la enfermedad no se ha comunicado a los buques, es deber del médico aconsejar al Comandante sobre medidas para prevenir contagios en equipajes. Esto es crucial para mantener la salud en el buque.
El médico del buque debe visitar hospitales de renombre en el extranjero para conocer a facultativos destacados. Esto puede enriquecer su conocimiento y mejorar la atención médica en el buque.
El médico debe observar las enfermedades reinantes y sus tratamientos, reportando sus hallazgos al finalizar la navegación. Esto contribuye a un mejor entendimiento de la salud en diferentes regiones.
El médico debe asegurar el orden y bienestar en la enfermería, así como el aislamiento y desinfección de ropa y colchones de pacientes infectados. Esto es fundamental para prevenir contagios.
El médico no puede certificar enfermedades de la tripulación sin la orden del Comandante. Este procedimiento asegura que las decisiones médicas se alineen con la autoridad del buque.
El médico debe reconocer a los voluntarios que soliciten enganche y mantener vacunada a toda la tripulación. Esto asegura la salud y preparación del personal en el servicio.
Antes de desembarcar a un tripulante con derecho a retiro por heridas, el médico debe informar por escrito al Comandante. Esto formaliza el proceso y asegura el cumplimiento de normativas.
Después de un combate, el médico debe elaborar una relación de muertos y heridos, entregándola al Comandante. Este registro es crucial para la administración y seguimiento de la salud de la tripulación.
En caso de enfermedades graves, los médicos del buque deben consultar entre sí, respetando jerarquías. Esta colaboración es clave para ofrecer el mejor tratamiento posible a los enfermos.
El Comandante debe nombrar a los médicos que comisionarán en hospitales de la Escuadra, a propuesta del Jefe del Servicio de Sanidad Naval. Esto asegura la adecuada atención médica en situaciones críticas.
El Reglamento del Servicio de Sanidad Naval complementa esta Ordenanza, detallando los servicios profesionales en hospitales y enfermerías. Es fundamental para la organización y operación de la sanidad naval.
Los farmacéuticos deben cumplir con los deberes de esta Ordenanza y seguir las instrucciones del médico a cargo. Su papel es crucial para el bienestar de los pacientes a bordo.
Los farmacéuticos deben esforzarse por contribuir al bienestar de los pacientes, asegurando que las enfermeras sigan las órdenes recibidas. Esto es esencial para la atención médica efectiva.
Los encargados de la administracion de medicamentos deben seguir las instrucciones del Médico y son responsables de cualquier infraccion, salvo que demuestren error en las prescripciones. No se despacharan recetas sin firma y fecha.
Se asignaran uno o mas Enfermeros en los buques, dependiendo del numero de tripulantes, quienes trabajaran bajo la supervision del Médico. Esto asegura una adecuada atencion medica a bordo.
En ausencia de un Médico, el personal debe actuar con celo y prudencia, siguiendo las instrucciones del Médico en puerto. Esto resalta la importancia de la formacion en primeros auxilios.
El Maquinista Subinspector es responsable del buen funcionamiento de las maquinas en los buques, realizando inspecciones semanales y al llegar a puerto. Esto es clave para la operacion segura de los buques.
El Maquinista Subinspector debe cumplir con las comisiones que le asignen la Secretaria y los Comandantes. Esto asegura que las operaciones se realicen de acuerdo a las directrices establecidas.
El Maquinista Subinspector examinara los articulos adquiridos para las maquinas, asegurando que cumplan con los estandares de calidad requeridos. Esto es vital para el buen funcionamiento de las maquinas.
El Maquinista Subinspector presentara medidas para obtener economias en los pertrechos de las maquinas, buscando la eficiencia sin perjudicar el servicio. Esto contribuye a la sostenibilidad del servicio.
El Maquinista Subinspector debe vigilar que se cuenten con las herramientas y materiales necesarios a bordo, asegurando el buen estado de las maquinas y calderas. Esto es crucial para la operacion continua.
El Maquinista Subinspector recibira y examinara los partes de los Jefes de Maquinas, elevandolos con observaciones pertinentes. Esto asegura la comunicacion efectiva en el servicio.
El Maquinista Subinspector solicitara permiso para realizar inspecciones frecuentes en las maquinas y calderas, asegurando su correcto estado. Esto es vital para la seguridad a bordo.
El Maquinista Subinspector exigira que los Maquinistas lleven los Diarios de Maquinas con exactitud, presentando un estado semestral al Jefe del Estado Mayor. Esto asegura la transparencia en la operacion.
El Maquinista Subinspector informara verbalmente al Jefe del Estado Mayor sobre los pedidos para provisiones de maquinas, facilitando la gestion de recursos. Esto es clave para la operacion eficiente.
El Maquinista Subinspector formara relaciones detalladas de las obras necesarias a bordo o en tierra, asegurando que se cumplan los requerimientos del servicio. Esto optimiza la gestion de proyectos.
El Maquinista Subinspector realizara inspecciones diarias de los trabajos, asegurando la calidad de los materiales y reportando cualquier defecto. Esto es fundamental para la seguridad y calidad de las obras.
El Maquinista Subinspector presenciara las entregas de cargos de los Jefes de Maquinas, anotando defectos y reportando a quien corresponda. Esto asegura la continuidad en la operacion.
El maquinista debe recibir el cargo de su antecesor, verificando el estado de la máquina y aparatos auxiliares. Esta entrega se realiza bajo inventario justipreciado, asegurando la correcta transición de responsabilidades.
El maquinista es responsable de las herramientas de máquinas, llevando un registro de las que recibe y consume. Debe presentar cuentas al Oficial de equipo con la documentación necesaria para el reemplazo.
El maquinista debe prohibir el acceso a la máquina a personas no autorizadas, asegurando que solo oficiales o aquellos con permiso puedan ingresar. Esto es vital para la seguridad operativa.
El maquinista debe impedir la introducción de licores, objetos inflamables o explosivos en su departamento. Esta medida es esencial para la seguridad y el correcto funcionamiento de la maquinaria.
El maquinista es responsable del reconocimiento y recibo del carbón y otros efectos, llevando registros de consumo. Puede delegar esta tarea, pero sigue siendo responsable de cualquier defecto.
Durante la permanencia de máquinas y calderas a bordo, el maquinista debe asegurar su mantenimiento y conservación, colaborando con el personal del Arsenal.
El maquinista debe supervisar las reparaciones de máquinas y calderas, asegurándose de estar al tanto de los cambios y del estado de los trabajos realizados.
El maquinista no debe ignorar faltas entre sus subalternos y debe asegurar que todos cumplan con sus deberes. Esto es esencial para el buen funcionamiento del equipo.
El maquinista es responsable de distribuir las guardias de los maquinistas y fogoneros, asegurando que cada uno conozca su lugar de trabajo.
El maquinista debe llevar un registro de los turnos de servicio de sus subalternos, comenzando por los más modernos. Esto asegura una organización adecuada en las comisiones.
El maquinista, en acuerdo con el Segundo Comandante, debe controlar los permisos de sus subordinados para salir a tierra, asegurando que solo los autorizados lo hagan.
Diariamente, el maquinista debe reportar al Segundo Comandante los accidentes ocurridos en las máquinas y el consumo de carbón. Esto es vital para la gestión de riesgos.
El maquinista tiene la obligación de instruir a los alumnos embarcados en el uso y manejo de las máquinas y calderas, asegurando su formación adecuada.
Al embarcar a los Segundos y Terceros Maquinistas, el maquinista debe asegurarse de que conozcan la colocación y uso de las llaves y válvulas de la maquinaria.
El maquinista debe comunicar cualquier orden que perjudique a la máquina al Segundo Comandante y Oficial de guardia, aunque debe obedecer sus órdenes.
El personal debe informar al Segundo Comandante sobre la entrada de agua en las calderas para proceder a calafatear. Además, se debe evitar colocar objetos pesados sobre las calderas para prevenir daños.
Se debe mantener despejados los espacios alrededor de las calderas para facilitar su limpieza y mantenimiento. La vigilancia personal es necesaria para asegurar que se eliminen incrustaciones y grasas.
El personal debe realizar una inspección diaria de los departamentos de la máquina y reportar novedades al Segundo Comandante. También se debe verificar la temperatura de las carboneras.
Es responsabilidad del personal asegurarse de que las bombas y mangueras para apagar incendios estén listas para su uso inmediato. Esto es vital para la seguridad a bordo.
Se debe ordenar a los Maquinistas de guardia mantener el destilador de agua de consumo diario limpio y en buen estado. Esto asegura la calidad del agua a bordo.
Al recibir piezas para las máquinas, se deben probar en su lugar de funcionamiento. No se pueden hacer alteraciones sin autorización, salvo en emergencias.
No se deben permitir más luces de las reglamentarias en los departamentos de la máquina. Esto es importante para la seguridad y el buen servicio.
Las calderas deben mantenerse secas con fuego lento cuando el buque está en puerto o navegando con calderas vacías. Esta operación debe realizarse al menos una vez al mes.
El personal debe mover diariamente los cigueñales en puerto para evitar que queden en la misma posición. Esto ayuda a mantener el buen estado de la máquina.
Antes de realizar reparaciones a bordo, se debe verificar si hay personal capacitado para ejecutarlas. Esto asegura que se realicen de forma eficiente y segura.
El Maquinista debe dirigir personalmente los trabajos en la máquina a menos que esté presente el Maquinista Subinspector. Esto asegura la correcta ejecución de las tareas.
Cuando se ordene un trabajo en el buque, se deben tomar instrucciones del Segundo Comandante para asegurar su correcta ejecución. Esto es vital para la coordinación de la tripulación.
Se requiere autorización del Comandante para realizar trabajos que excedan dos horas. Esto asegura que se mantenga el control sobre las operaciones a bordo.
En casos de emergencia, el Maquinista puede detener las máquinas sin previo aviso. Debe informar al Oficial de guardia sobre la razón de su decisión.
El Maquinista debe reportar inmediatamente cualquier accidente en las máquinas que cause daños o lesiones. Esto es esencial para la documentación y la seguridad.
Este articulo establece la responsabilidad de cuidar la correcta recepcion y estiba de los articulos y piezas de respeto antes de la salida del buque. Se enfatiza la importancia de entregar los pertrechos no necesarios al almacén respectivo.
El articulo detalla la obligación de estar presente en la máquina durante maniobras críticas, como la entrada y salida de puerto. Se requiere que el oficial maneje la máquina y dirija a los subalternos en situaciones que exigen cuidado especial.
Este articulo regula el encendido y apagado de los hornos, que solo debe hacerse por orden del Comandante. Se enfatiza la importancia de limpiar las máquinas antes de realizar estas acciones.
El articulo prohíbe el movimiento de las máquinas paradas a menos que se reciba una orden del Comandante o del Oficial de guardia. Esto garantiza un control adecuado sobre las operaciones de la máquina.
Se establece que la orden de encender los hornos debe ser comunicada por el Oficial de guardia. El oficial debe estar preparado para realizar esta acción a la hora indicada.
Antes de poner en movimiento las máquinas, el oficial debe examinar el aparato para asegurarse de que funcione correctamente. Esto incluye verificar que todos los objetos sueltos estén asegurados.
El articulo obliga a notificar cualquier omisión en el servicio a la autoridad correspondiente. Esto es fundamental para mantener la disciplina y el buen funcionamiento del equipo.
Se establece la responsabilidad de vigilar el consumo de carbón y otros recursos, asegurando su uso económico y adecuado. El oficial será responsable si se emplean en fines no autorizados.
El oficial debe proporcionar un informe al Oficial de equipo sobre los pertrechos consumidos durante la navegación, especificando los motivos del consumo. Esto asegura transparencia y control.
El articulo establece la obligación de controlar la densidad del agua en las calderas, realizando exámenes regulares para evitar problemas de concentración. Esto es vital para el funcionamiento seguro de las máquinas.
El oficial debe asegurarse de que los Maquinistas mantengan el nivel de agua en las calderas y que la concentración sea adecuada. Esto se logra mediante purgas continuas e intermitentes.
Durante la marcha normal, el oficial debe asegurarse de que las extracciones de agua sean las mínimas necesarias para mantener la concentración adecuada. Esto evita el gasto innecesario de combustible.
Se requiere que los Maquinistas lleven un libro de guardia que debe ser firmado al concluir su turno. Este libro se presenta al Comandante al finalizar el viaje.
El oficial debe informar de inmediato al Comandante sobre cualquier accidente o defecto en la máquina. También debe presentar un reporte al finalizar cada singladura con datos operativos relevantes.
El oficial debe anotar los calados del buque y la inmersión de la hélice al salir y llegar a puerto, especialmente durante operaciones de carga. Estos datos son proporcionados por el Oficial de derrota.
Este artículo establece la obligación de informar diariamente al Comandante sobre el estado de la máquina y calderas al caer la noche. Es crucial para asegurar el correcto funcionamiento de los equipos durante el servicio nocturno.
Al llegar a puerto, se deben seguir procedimientos específicos para apagar y vaciar las calderas. Esto incluye asegurar que el Maquinista opere adecuadamente y evitar cargas innecesarias en los hornos.
Se establece que el Maquinista de cargo debe informar al Maquinista Subinspector sobre el estado de la máquina y calderas. Esto incluye la transmisión de informes por conducto del Comandante si el buque está fuera de la capital.
Mensualmente, el Maquinista de cargo debe informar sobre la conducta y aprovechamiento de los maquinistas y otros miembros del equipo. Esta información es esencial para la evaluación del desempeño.
Cada semestre, el Maquinista de cargo debe rendir un informe sobre daños y reparaciones de las máquinas, especificando si el trabajo fue realizado por personal a bordo o de tierra.
El informe semestral debe incluir información detallada sobre la condición de la máquina, su rendimiento y observaciones relevantes. Esto ayuda a evaluar la efectividad del equipo.
El Maquinista de cargo debe examinar los componentes de la máquina y calderas cuando el buque esté en dique. Esto es vital para garantizar la seguridad y el correcto funcionamiento del equipo.
En ausencia del Maquinista de cargo, el Maquinista de mayor categoría debe asegurarse de que se cumplan las prescripciones para el buen estado de las máquinas. Esto es fundamental para el mantenimiento continuo.
Los Maquinistas subalternos deben seguir las órdenes del Maquinista de cargo y reportar cualquier accidente. Este artículo enfatiza la importancia de la jerarquía en el manejo de las máquinas.
Los Maquinistas no pueden ausentarse del buque sin el permiso del Segundo Comandante. Esto asegura que siempre haya personal capacitado a bordo.
Cuando se permite a los Maquinistas bajar a tierra, deben usar la embarcación designada. Esto es parte de las regulaciones para mantener la seguridad y el orden.
Los Maquinistas deben presentarse aseados en la mesa de Oficiales, o en su departamento si no pueden. Esto refleja la disciplina y el orden en el servicio.
Se debe llevar un libro donde se registren las operaciones extraordinarias en las máquinas y el consumo de combustible. Esto es crucial para el seguimiento del estado de las máquinas.
El servicio en la mar se organiza en varias guardias, comenzando por el Maquinista de cargo. Esto asegura una supervisión adecuada y un manejo eficiente de las máquinas.
Al cambiar de guardia, los maquinistas deben revisar el estado de las máquinas y comunicarse sobre las órdenes recibidas. Esto es vital para la continuidad del servicio.
Los marinos realizarán el servicio de guardia en turnos de cuatro horas en el mar y veinticuatro en puerto, con relevos autorizados por el Oficial de guardia. Esta regulación asegura la vigilancia continua y la seguridad en las operaciones navales.
Los marinos de guardia deben seguir las órdenes del Oficial de la máquina, tomando precauciones para evitar daños. En caso de riesgo, deben comunicar sus observaciones al Oficial y al Maquinista de cargo.
Los marinos de guardia son responsables del orden y la policía en los departamentos de la máquina, tanto en mar como en puerto. Esta responsabilidad es clave para el buen funcionamiento del buque.
Durante la guardia, los marinos deben informar al Maquinista sobre cualquier falla en la máquina o calderas y cuidar el consumo de recursos. Esta vigilancia es vital para la eficiencia operativa.
Al finalizar cada singladura, se deben anotar en el Diario de máquinas todos los accidentes y datos relevantes sobre el funcionamiento. Este registro es esencial para el análisis y mejora continua.
Al concluir la guardia, se debe entregar un parte por escrito al Oficial, justificando cualquier incumplimiento. Este procedimiento asegura la rendición de cuentas y la transparencia en el servicio.
Los Maquinistas que sean desembarcados continuarán perteneciendo al buque y se integrarán a los talleres del Arsenal. Esta disposición asegura la continuidad en su formación y trabajo.
Todo el personal de la Armada debe considerar el cumplimiento de leyes y reglamentos como su primer deber. Esta obligación es fundamental para el funcionamiento adecuado de la institución.
Las órdenes generales del Jefe Superior de la Armada deben ser leídas a toda la tripulación, asegurando que todos estén informados. Este procedimiento fomenta la comunicación y el cumplimiento de las disposiciones.
En dependencias navales, se debe repetir la lectura de órdenes generales al menos una vez por semana. Esto garantiza que todos los miembros estén al tanto de las disposiciones vigentes.
Generales, Jefes y Oficiales deben acusar recibo de las órdenes generales y confirmar que han sido comunicadas a sus subordinados. Este proceso asegura la cadena de mando y la responsabilidad.
La autoridad debe ejercerse con firmeza y rectitud, prestando atención a premios y castigos. Este principio es esencial para mantener la disciplina en la Armada.
Todo individuo de la Armada debe tratar con respeto a sus superiores y a los empleados no militares con autoridad. Este principio fomenta un ambiente de trabajo armonioso.
Los Generales, Jefes y Oficiales no pueden abandonar su puesto sin autorización del Gobierno. Esta norma es esencial para la estabilidad y continuidad de la operación.
Los Generales y Oficiales no pueden distraerse de sus deberes sin permiso, salvo en circunstancias extraordinarias. Esta disposición asegura el enfoque en las responsabilidades asignadas.
Los inferiores pueden presentar quejas contra sus superiores siguiendo los conductos adecuados. Si las quejas resultan falsas, el quejoso será responsable y se le aplicarán las sanciones correspondientes.
Los inferiores no pueden tomar satisfacción privada ante quejas contra superiores, ya que esto les costará el derecho a justicia y podrá resultar en sanciones. La insubordinación es severamente penalizada.
En caso de disputas, los disidentes deben acatar la decisión del Jefe superior. Si no se resuelve la queja, pueden elevarla al Primer Magistrado de la Nación.
Los Generales, Jefes y Oficiales deben cumplir órdenes superiores, incluso si contradicen instrucciones previas. Deben comunicar cualquier discordancia respetuosamente.
Los inferiores no pueden modificar órdenes superiores, salvo en casos de grave responsabilidad. Las modificaciones deben ser comunicadas por escrito.
Las órdenes superiores deben comunicarse a través de los Jefes respectivos, asegurando un flujo adecuado de información en la Armada.
Los individuos de la Armada deben cumplir las órdenes recibidas sin comentarlas. Esto asegura la disciplina y el respeto a la jerarquía.
Está prohibido reunirse para censurar órdenes superiores relacionadas con el servicio. Las violaciones a esta norma conllevan severas penas.
No se permite expresarse de manera inconveniente en asuntos de servicio, ya que esto puede causar descontento y ofender a otros.
Los miembros deben reprimir conversaciones indebidas sobre sus superiores, siendo responsables de cualquier omisión en este sentido.
No se pueden hacer permutas de comisiones sin autorización del Jefe correspondiente, asegurando el control en la asignación de tareas.
Los miembros en servicio activo no deben negociar en compras o contratos relacionados con el servicio naval, ni aceptar gratificaciones.
Está prohibido aceptar presentes en nombre de subordinados, y se sancionará a quienes promuevan colectas para obsequios. Las infracciones se anotarán en las hojas de servicios.
Los miembros deben reportar cualquier sustracción de artículos de la Nación a la autoridad correspondiente, o serán responsables si no lo hacen. Se prohíben las denuncias anónimas.
En caso de hurto o pérdida de propiedad nacional, el encargado debe informar al Oficial de servicio para que se tomen las acciones legales pertinentes.
Este articulo establece que los efectos de propiedad nacional no pueden ser utilizados para fines privados. Cualquier uso indebido está prohibido bajo cualquier pretexto.
Los efectos que pertenecen a la Armada no pueden ser vendidos o rematados sin la autorización de la Secretaría correspondiente. Este control asegura la protección de los bienes nacionales.
Los miembros de la Armada que contraigan deudas y no las paguen a tiempo sufrirán severas sanciones. Este articulo resalta la importancia del honor y la responsabilidad financiera.
El desafío entre miembros de la Armada será castigado conforme a la ley. Se enfatiza la responsabilidad de todos para evitar conflictos que puedan escalar.
Los miembros de la Armada no pueden publicar descubrimientos o mejoras en buques sin autorización. Esto protege la seguridad y la integridad de la Armada.
Desde su ingreso, los miembros de la Armada tienen derecho a recibir asistencia médica y otros recursos de salud del Gobierno. Este derecho es fundamental para su bienestar.
Los superiores que desvíen a sus subordinados del servicio obligatorio deben justificar sus acciones por escrito. Esto establece una clara responsabilidad en la cadena de mando.
Los oficiales deben ponerse a órdenes de sus superiores y comunicarles las instrucciones recibidas. Esto garantiza la coordinación y el cumplimiento efectivo de las órdenes.
Los oficiales en comisión deben comunicarse con el jefe superior presente antes de cumplir su cometido. Esto asegura la alineación de esfuerzos y la eficacia operativa.
Los oficiales no ejercerán autoridad sobre los botes de guerra en servicio ordinario de puerto. Este articulo regula el uso de recursos en operaciones navales.
El comandante más antiguo dirigirá los movimientos de buques reunidos, asegurando una coordinación efectiva. Este articulo establece un protocolo claro en operaciones conjuntas.
Nadie puede introducir alteraciones en la Armada sin autorización, salvo en casos de necesidad. Esto protege la integridad de las operaciones y recursos.
No se permitirá el cambio en la distribución de alojamientos de oficiales sin autorización. Esto asegura el orden y la funcionalidad en las dependencias de la Armada.
Los oficiales deben evitar gastos innecesarios en artículos de propiedad nacional y serán responsables por autorizaciones sin necesidad comprobada. Este articulo promueve la eficiencia en el uso de recursos.
Los comandantes de buques de guerra pueden proveer víveres a buques mercantes en necesidad. Este articulo fomenta la cooperación y asistencia en el mar.
Este articulo establece que si un buque auxiliado puede pagar por los artículos recibidos, se le admitirá el pago justo. De no ser así, se proporcionarán gratuitamente, debiendo justificarse mediante un acta firmada por las partes involucradas.
Este articulo permite que los maquinistas de buques de guerra presten servicios en vapores de la Marina Mercante Nacional en caso de averías, siempre que se estipule una remuneración equitativa y se obtenga el permiso correspondiente.
Los Generales, Jefes y Oficiales en el extranjero deben informar a la Secretaría del ramo sobre noticias y descubrimientos útiles para la Armada, asegurando una comunicación efectiva y oportuna.
Los Jefes u Oficiales que regresen al país deben presentarse a la autoridad naval en el primer puerto mexicano y notificar a la Secretaría sobre su llegada y residencia.
Los Jefes que permiten a los Comandantes dar pasaje a familias o particulares deben obtener autorización de la Secretaría antes de conceder dichos permisos.
Los Generales, Jefes y Oficiales deben prestar auxilio a la policía y autoridades civiles en situaciones de motín o agresión, asegurando la seguridad pública.
Los Jefes y Oficiales deben tener todos los uniformes requeridos y seguir estrictamente los modelos establecidos por el Reglamento, evitando mezclar prendas.
Ningún Jefe u Oficial puede recibir dinero en depósito de la marinería ni hacer préstamos, asegurando la integridad financiera dentro de la Armada.
Se prohíben los juegos de azar en todos los buques y dependencias de la Armada, estableciendo responsabilidades severas para los Oficiales de guardia en caso de incumplimiento.
El personal de servidumbre no debe ser distraído de sus funciones, pero debe participar en ejercicios generales y de combate, asegurando su preparación.
Todos los miembros de la Armada deben tomar precauciones para evitar incendios a bordo, prohibiendo el uso de sustancias inflamables en áreas críticas.
Se establece un horario para el apagado de luces en invierno y verano, salvo orden del Comandante, para mantener la seguridad y el orden a bordo.
Se prohíbe a los Comandantes solicitar cambios de Oficiales mediante cartas, estableciendo que el incumplimiento resultará en castigos.
Ningún individuo de la Armada puede solicitar separarse de su buque, salvo por enfermedad comprobada, para asegurar la continuidad del servicio.
Se prohíbe a los individuos en servicio activo participar en la política del país, aunque conservan el derecho a votar y ser votados.
El mando de un buque, División, Escuadra o Dependencia de la Armada debe estar reunido en una sola persona, sin posibilidad de división. Esta disposición asegura la cohesión y efectividad en la toma de decisiones.
Se define el mando accidental y el interino, especificando las circunstancias bajo las cuales un inferior puede asumir el mando. Esta clasificación es esencial para entender la jerarquía y la responsabilidad en la Armada.
Un substituto en un mando accidental o interino no tiene derecho a mayor empleo o sueldo, aunque puede recibir recompensas por su labor. Esto establece límites claros sobre las expectativas salariales y de cargo.
En ausencia del Comandante o Jefe, el mando recaerá en el siguiente en categoría. Esta regla asegura la continuidad del liderazgo y la operatividad de la unidad naval.
La sucesión de mando naval debe seguir el orden de jerarquías conforme a la antigüedad. Esta norma garantiza que los oficiales más experimentados asuman el mando en situaciones críticas.
El responsable del mando es la única persona que responde ante su superior, lo que refuerza la unidad de mando. Esta disposición es clave para la toma de decisiones efectivas.
Cualquier Oficial que asuma un mando accidental debe informar de inmediato a su superior y a la Secretaría correspondiente. Esto asegura la comunicación y el control en la cadena de mando.
El Comandante más antiguo en aguas compartidas arbolará la insignia correspondiente, lo que establece un protocolo de mando claro entre fuerzas navales. Esto fomenta el respeto a la jerarquía.
En fuerzas navales con varios Oficiales Generales, el más antiguo asumirá el mando de armas y económico. Esta norma es esencial para evitar conflictos de autoridad.
Los Oficiales Generales subalternos tienen mando en todos los buques de su División o Escuadra para asegurar la práctica del servicio. Esto refuerza la cadena de mando y la disciplina.
Si el Comandante en Jefe se inhabilita, el mando recaerá en el Jefe Superior o del Estado Mayor que le siga en rango. Esto asegura la continuidad del mando en situaciones críticas.
Si el Comandante en Jefe fallece en combate, el Oficial de mayor categoría en el buque insignia asumirá el mando provisionalmente. Esta norma garantiza la continuidad operativa.
Si el Comandante de un buque fallece o se inhabilita, su Segundo asumirá el mando mientras reciba órdenes del Comandante en Jefe. Esto establece un protocolo claro para la sucesión.
Los Jefes y Oficiales de la Armada tendrán mando y alternativa según su orden de graduación. Esto asegura una estructura jerárquica clara dentro de la organización.
En ausencia de Oficiales del Cuerpo de Guerra, el Oficial de mar más antiguo asumirá la dirección del buque. Esta norma establece un protocolo para mantener el mando en situaciones críticas.
Las faltas accidentales de los Oficiales de los cargos serán cubiertas por individuos designados por el Comandante del buque. Esta disposición aplica tanto en viaje como en unidades de División o Escuadra.
El mando de un Comandante se limita a su buque, y si este se pierde, no podrá mandar otro, salvo ciertas excepciones. Esto establece un marco claro sobre la autoridad y responsabilidad en situaciones críticas.
La comisión naval es un encargo a un individuo de la Armada para un asunto del servicio, que puede ser removido por orden superior. Este artículo establece la naturaleza y flexibilidad de las comisiones en la Armada.
Ningún individuo de la Armada podrá rehusar una comisión del servicio y deberá desempeñarla hasta ser relevado. Este artículo refuerza la disciplina y el compromiso dentro de la institución.
Salvo en casos de enfermedad, ningún individuo de la Armada podrá ceder su mando sin permiso. Esto asegura la cadena de mando y la responsabilidad en la operación de unidades.
Si un individuo de la Armada tiene varias comisiones que no puede desempeñar simultáneamente, deberá consultar a su superior. Este artículo promueve la comunicación y la gestión efectiva de recursos humanos.
Al separarse de una comisión, el individuo deberá hacer la entrega conforme a lo establecido en la Ordenanza. Este proceso asegura la correcta transición de responsabilidades.
Los Oficiales de cargo deben realizar la entrega de inventario pormenorizado al hacer la entrega de su cargo. Este proceso es crucial para la rendición de cuentas y la transparencia.
Los auxiliares de los Oficiales de cargo también deben realizar la entrega de inventario, aunque con menos formalidades. Esto asegura que todos los niveles de mando mantengan un registro adecuado.
Este artículo establece el protocolo de honores militares que deben recibir los Oficiales Generales del Ejército o Armada al abordar o desembarcar de un buque de guerra nacional. Se especifica la colocación de marineros de guardia para recibir a los altos mandos y la provisión de faroles en caso de falta de alumbrado eléctrico.
Nuestros especialistas pueden analizar la aplicación de estas disposiciones a tu caso particular.
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