El articulo establece la obligación de controlar la densidad del agua en las calderas, realizando exámenes regulares para evitar problemas de concentración. Esto es vital para el funcionamiento seguro de las máquinas.
En las navegaciones tendrá sumo cuidado de que el agua de las calderas no adquiera demasiada densidad, para lo cual hará examinar dos veces en cada guardia los salinómetros y aún más a menudo, si fuere necesario, a fin de cerciorarse del grado de concentración.
Interpretación práctica por el equipo de SDV
[IA] Un control adecuado de la densidad del agua es esencial para prevenir incrustaciones. Se recomienda realizar mediciones frecuentes y ajustar según sea necesario.
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