Se establece la responsabilidad de cuidar las jarcias y otros elementos del aparejo al zarpar, asegurando que estén en condiciones óptimas para las maniobras.
Zarpando a la vela, cuidará que no se maltraten las jarcias, vergas, cofas y crucetas; hará examinar las cuñas de los masteleros, la motonería fija y de labor, trozas, envergues, grasas, acoyaderos y cuanto por mala condición pueda producir entorpecimiento en las maniobras del aparejo. Cuidará igualmente que los palos y masteleros no se encorven o rindan al tezar las jarcias, y que se mantengan con la inclinación conveniente respecto de la quilla.
Interpretación práctica por el equipo de SDV
[IA] Mantener el aparejo en condiciones óptimas es crucial para evitar accidentes y garantizar la eficacia en las maniobras de navegación.
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
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