Si el Comandante fallece, el siguiente en categoría asume el mando, cumpliendo con ciertos requisitos. Esto asegura la continuidad del mando en situaciones críticas.
Si falleciere repentinamente el Comandante de un buque suelto, tomará el mando inmediatamente el que le siga en categoría, sujetándose a lo dispuesto en el Título I, Tratado III, y este substituto hará levantar en el acto los documentos de recibo de que habla el artículo respectivo, a reserva de dar parte oficial de lo ocurrido, por los conductos debidos, a la Secretaría del ramo. Si este acontecimiento sucediere en combate, tomará el mando desde luego el que le deba substituir, sin estos requisitos, los que cumplirá cuando le sea posible después de terminada la acción.
Interpretación práctica por el equipo de SDV
[IA] La sucesión rápida en el mando es vital en situaciones de emergencia. Los oficiales deben estar preparados para asumir responsabilidades de inmediato y seguir los protocolos establecidos.
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
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