Se establece que se debe vigilar el estado del combustible para evitar incendios, asegurando que se reciba seco y se conserve adecuadamente. Esto es esencial para la seguridad a bordo.
Para evitar un incendio en los embarques de combustible, vigilará que éste no se reciba húmedo y que a bordo se conserve seco, ordenando su estiba de manera que se consuma primero el resto de la existencia anterior. Cuando por su conducto se adquiera carbón para el buque, pondrá especial cuidado de no recibirlo piritoso; y que en caso de que se le entregue así por los almacenistas del Gobierno, dará inmediato aviso al Jefe superior de quien dependa.
Interpretación práctica por el equipo de SDV
[IA] Implementar un protocolo de manejo y almacenamiento del combustible puede reducir significativamente el riesgo de incendios.
Anterior
Art. 718. Instrucciones sobre pertrechos
Siguiente
Art. 720. Recepción de efectos de transporte
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
Consulta Sin Costo