Después del combate, el comandante debe ordenar la reparación de averías y distribuir la tripulación para optimizar la operatividad del buque.
Concluido el combate, será de su deber ordenar la reparación, en lo posible e inmediatamente, de todas las averías que hubiere sufrido, para estar en aptitud de entrar nuevamente en combate; distribuirá debidamente la gente que le haya quedado, en la artillería, máquina, aparejo, pañoles y otros sitios en que crea necesario reemplazar las bajas, tomando nota de los pertrechos de guerra, combustible, víveres y aguada existentes.
Interpretación práctica por el equipo de SDV
[IA] La rápida reparación de averías es esencial para mantener la capacidad operativa. Los comandantes deben tener un plan de acción claro para la recuperación post-combate.
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
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