Este artículo obliga a los buques a combatir hasta el límite de sus fuerzas, incluso en caso de rendición. Se enfatiza la importancia de proteger el buque y evitar que el enemigo se apodere de él.
Deberá combatir hasta el extremo límite de sus fuerzas, contra cualquiera otra superior, de modo que aun rendido sea honrosa su defensa; si fuere posible, varará en costa amiga o contraria, antes de rendirse, cuando no haya un riesgo próximo de que perezca el equipaje en el naufragio; y aún después de varado, será su obligación defender el buque, y finalmente quemarlo o destruirlo, para evitar que el enemigo se apodere de él.
Interpretación práctica por el equipo de SDV
[IA] La obligación de defender el buque hasta el final resalta la importancia de la lealtad y el deber en la Armada. Los oficiales deben estar preparados para tomar decisiones difíciles en situaciones extremas.
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
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