Se presume que el interés asegurado es equivalente al de un propietario en la conservación de la cosa. Esto aplica también cuando se asegura una cosa ajena.
Cuando el interés asegurado consista en que una cosa no sea destruída o deteriorada, se presumirá que el interés asegurado equivale al que tendría un propietario en la conservación de la cosa.
Cuando se asegure una cosa ajena por el interés que en ella se tenga, se considerará que el contrato se celebra también en interés del dueño, pero éste no podrá beneficiarse del seguro sino después de cubierto el interés del contratante y de haberle restituído las primas pagadas.
Interpretación práctica por el equipo de SDV
[IA] Es importante que los asegurados comprendan cómo se determina el interés asegurado, especialmente en contratos que involucran bienes ajenos. Esto puede influir en la validez del contrato.
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
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