Las medidas de apremio deben aplicarse en un plazo máximo de quince días desde su notificación a la persona infractora. Este plazo es crucial para asegurar la efectividad de las sanciones.
Las medidas de apremio deberán aplicarse e implementarse en un plazo máximo de quince días, contados a partir de que sea notificada la medida de apremio a la persona infractora.
Interpretación práctica por el equipo de SDV
[IA] Cumplir con el plazo de quince días es esencial para mantener la autoridad de las medidas de apremio. Las entidades deben tener protocolos claros para cumplir con este requisito.
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
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