Los plazos se computarán en días hábiles, comenzando a contar desde el día siguiente a la notificación. Para meses o años, se considerarán las fechas correspondientes.
En los plazos fijados por esta Ley en días, se computarán únicamente los hábiles. Tratándose de términos referidos a meses o años, el cómputo se hará de fecha a fecha, considerando incluso los días inhábiles.
Los plazos comenzarán a correr a partir del día hábil siguiente al que surta efectos la notificación respectiva.
Interpretación práctica por el equipo de SDV
Conocer cómo se computan los plazos es vital para el cumplimiento de obligaciones. Los contadores deben estar atentos a los días hábiles para evitar retrasos en los trámites.
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
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