El personal de salud debe remitir a los menores con sospecha de cáncer a una UMA para pruebas diagnósticas. Esto incluye la búsqueda de signos de cáncer durante las semanas nacionales de salud.
Los prestadores de servicio social, los trabajadores sociales, el personal de enfermería, así como todo médico general o especialista que trate con menores de edad, deberá disponer de las guías que permitan, de manera oportuna, remitir al menor con una impresión diagnóstica de cáncer, a una UMA, para que se le practiquen, oportunamente, todas las pruebas necesarias orientadas a confirmar o rechazar el diagnóstico.
En este sentido se incluirá como parte de las actividades de la semana nacional de salud, además de las referentes a vacunación, evaluación nutricional y otras actividades de salud preventiva, el incluir como parte de la Cartilla Nacional de Salud para el niño y el adolescente la búsqueda intencionada de los signos y síntomas que fundamenten la sospecha de cáncer en la infancia y la adolescencia por parte del personal de salud que participa en estas semanas nacionales de salud.
Interpretación práctica por el equipo de SDV
[IA] La remisión a una UMA es un proceso crítico en la atención del cáncer. Es importante que los profesionales de la salud y legales comprendan los procedimientos para garantizar que se sigan adecuadamente.
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
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