El patrimonio documental de la Nación es propiedad del Estado, inalienable e imprescriptible. Esto garantiza su protección y conservación bajo la ley correspondiente.
El patrimonio documental de la Nación es propiedad del Estado mexicano, de dominio e interés público y, por lo tanto, inalienable, imprescriptible, inembargable y no está sujeto a ningún gravamen o afectación de dominio, en términos de la Ley General de Bienes Nacionales y de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos.
Interpretación práctica por el equipo de SDV
[IA] La inalienabilidad del patrimonio documental es un aspecto crucial para su protección. Los archivos deben ser gestionados con un enfoque en su conservación y acceso público.
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