Auditores y actuarios no incurren en responsabilidad cuando actuan de buena fe sin dolo, rindiendo dictamen basado en información de la institucion y apegándose a normas y metodologías aplicables.
Las personas a que se refiere el artículo 315 de esta Ley no incurrirán en responsabilidad por los daños o perjuicios que ocasionen, derivados de los servicios u opiniones que emitan, cuando actuando de buena fe y sin dolo se actualice lo siguiente:
I. Rindan su dictamen u opinión con base en información proporcionada por la Institución o Sociedad Mutualista a la que otorguen sus servicios, y
II. Rindan su dictamen u opinión apegándose a las normas, procedimientos y metodologías que deban ser aplicadas para realizar el análisis, evaluación o estudio que corresponda a su profesión u oficio.
TÍTULO NOVENO DE LAS MEDIDAS PREVENTIVAS Y CORRECTIVAS, LA INTERVENCIÓN Y LA REVOCACIÓN
CAPÍTULO PRIMERO DE LOS PLANES DE REGULARIZACIÓN Y LOS PROGRAMAS DE AUTOCORRECCIÓN
Interpretación práctica por el equipo de SDV
Proporciona cierta protección a auditores que siguen procedimientos apropiados. Implementar auditorias según normas reconocidas; documentar todo trabajo realizado para demostrar buena fe.
Anterior
Art. 318. Responsabilidad civil de auditores y actuarios
Siguiente
Art. 320. Planes de regularización de solvencia
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
Consulta Sin Costo