Las Instituciones deben registrar sus obligaciones en el pasivo, mientras que las responsabilidades por fianzas se registran en cuentas de orden, según las disposiciones de la Comisión.
Las Instituciones registrarán en su pasivo, en cuenta de balance, el importe de las obligaciones que contraigan por cualquier concepto que sea, excepto por las correspondientes al otorgamiento de fianzas, las cuales se registrarán en cuentas de orden. Sin embargo, las responsabilidades que asuma una Institución como consecuencia del otorgamiento de fianzas, se registrarán como pasivo conforme a las disposiciones de carácter general que dicte la Comisión.
Las Instituciones deberán informar a la Comisión, en la forma y términos que la misma señale, sobre las reclamaciones judiciales o extrajudiciales que reciban por las fianzas otorgadas, indicando si han sido pagadas o los motivos de oposición de la Institución, las garantías que correspondan y demás datos pertinentes. En vista de estos informes y de los que por otros medios obtenga la Comisión, la misma resolverá, oyendo a la Institución interesada, sobre si debe registrar pasivo por la responsabilidad a su cargo.
Interpretación práctica por el equipo de SDV
Es importante que las Instituciones mantengan una clara diferenciación entre pasivos y cuentas de orden. Los contadores deben revisar estos registros para asegurar su correcta clasificación.
Anterior
Art. 297. Registro contable de obligaciones
Siguiente
Art. 299. Microfilmación y grabación de documentos
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
Consulta Sin Costo