Desde el día del emplazamiento, la persona deudora contrae la obligación de depositaria judicial respecto del bien hipotecado, sus frutos y de todos los objetos que, con arreglo al contrato y conforme a lo dispuesto por la legislación aplicable, deban considerarse como inmovilizados y formando...
Desde el día del emplazamiento, la persona deudora contrae la obligación de
depositaria judicial respecto del bien hipotecado, sus frutos y de todos los objetos que, con arreglo al
contrato y conforme a lo dispuesto por la legislación aplicable, deban considerarse como inmovilizados y
formando parte del mismo bien hipotecado, de los cuales se formará inventario para agregarlo a los
autos, siempre que lo pida la persona acreedora. Para efecto del inventario, la persona deudora queda
obligada a dar todas las facilidades para su formación y en caso de desobediencia, la autoridad
jurisdiccional lo compelerá por los medios de apremio que le autoriza este Código Nacional.
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