Una vez leída una adición, se pregunta si se admite a discusión. Si se admite, se envía a la Comisión correspondiente; de lo contrario, se deshecha. Este proceso es fundamental para la agilidad legislativa.
Leída por primera vez una adición, y oídos los fundamentos que quiera exponer su autor, se preguntará inmediatamente si se admite o no a discusión. Admitida, se pasará a la Comisión respectiva; en caso contrario, se tendrá por desechada.
Interpretación práctica por el equipo de SDV
[IA] Es crucial que los autores de adiciones preparen argumentos sólidos para asegurar que sus propuestas sean admitidas a discusión.
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
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