Los estados financieros deben ser certificados por el representante legal y el contador público responsable, asegurando la veracidad de la información presentada. Esta certificación es fundamental para la confianza de terceros.
ESTADOS FINANCIEROS CERTIFICADOS.
El representante legal y el contador público bajo cuya responsabilidad se hubiesen preparado los estados financieros deberán certificar aquellos que se pongan a disposición de los asociados o de terceros. La certificación consiste en declarar que se han verificado previamente las afirmaciones contenidas en ellos, conforme al reglamento, y que las mismas se han tomado fielmente de los libros.
Interpretación práctica por el equipo de SDV
Si los estados no son certificados, podrías enfrentar problemas legales y de reputación, además de dificultades para acceder a financiamiento o inversiones.
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
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