Las acciones pueden ser radicadas en una fiducia mercantil, lo que permite una gestión flexible del patrimonio. Esto puede ser útil para la planificación patrimonial y la protección de activos.
TRANSFERENCIA DE ACCIONES A FIDUCIAS MERCANTILES.
Las acciones en que se divide el capital de la sociedad por acciones simplificada podrán estar radicadas en una fiducia mercantil, siempre que en el libro de registro de accionistas se identifique a la compañía fiduciaria, así como a los beneficiarios del patrimonio autónomo junto con sus correspondientes porcentajes en la fiducia.
Los derechos y obligaciones que por su condición de socio le asisten al fideicomitente serán ejercidos por la sociedad fiduciaria que lleva la representación del patrimonio autónomo, conforme a las instrucciones impartidas por el fideicomitente o beneficiario, según el caso.
Interpretación práctica por el equipo de SDV
Utilizar fiducias para la gestión de acciones puede ofrecer ventajas en términos de protección de activos y planificación fiscal, lo que es relevante para accionistas interesados en la seguridad patrimonial.
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