Los envíos ordinarios no requieren control especial, mientras que los registrados tienen un seguimiento detallado. Esta distinción es importante para la gestión de envíos.
Son ordinarios los que se manejan comúnmente sin que se lleve un control especial por cada pieza y son registrados aquellos que se manejan llevando un control escrito por cada pieza, tanto en su depósito como en su transporte y entrega.
Interpretación práctica por el equipo de SDV
Implementar un sistema de seguimiento para envíos registrados puede mejorar la confianza del cliente en el servicio postal.
Anterior
Art. 26. Clasificacion de correspondencia y envios
Siguiente
Art. 28. Correspondencia nacional e internacional
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
Consulta Sin Costo